El diputado nacional Máximo Kirchner expresó su apoyo a los trabajadores de la histórica fábrica de neumáticos FATE, que el 18 de febrero de 2026 anunció el cierre definitivo de su planta de San Fernando (Virreyes) y despidió a sus 920 empleados. En medio de la fuerte crisis del sector y las protestas que aún continúan, el legislador se reunió con la conducción del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) para acompañar el reclamo de los operarios.
“Todo mi apoyo a las y los trabajadores de Fate, quienes fueron despedidos de la empresa de manera injusta”, escribió Kirchner en sus redes sociales.
Junto a los diputados Facundo “Paco” Manrique, Matías Molle y Paula Penacca, se reunió con el secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, y los representantes de la seccional San Fernando: Miguel Ángel Ricciardulli, Leonardo Albertoli, Leonardo Fernández y Jonathan Nieva.
La planta de FATE, que durante más de 80 años fue la principal productora nacional de neumáticos para camiones y colectivos, cesó su actividad industrial el 18 de febrero de 2026. La empresa argumentó una caída drástica de la demanda interna, pérdida de competitividad frente a las importaciones más baratas y una prolongada conflictividad con el gremio. El SUTNA, por su parte, considera el cierre como un lockout patronal, denuncia que viola un acuerdo previo de estabilidad laboral hasta junio de 2026 y mantiene protestas y medidas de fuerza reclamando la reapertura de la planta o una solución que preserve los puestos de trabajo y evite el desmantelamiento total de la fábrica.
En la reunión, Kirchner defendió la industria nacional y el rol de los trabajadores: “La producción nacional es una condición necesaria para el desarrollo de la Argentina. Los trabajadores y trabajadoras no son un obstáculo, no ponen palos en la rueda. Ellos y ellas son garantes del crecimiento de la industria, fabrican neumáticos para poner en movimiento la economía de sus familias y comunidades”.
Y remató con una fuerte crítica al Gobierno: “El modelo de país que propone Milei solo asegura desocupación y salarios de miseria”.
El conflicto sigue abierto. Aunque la empresa anunció el cierre como definitivo y la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno no logró revertirlo, los trabajadores del SUTNA continúan la lucha por la reapertura o alguna alternativa que mantenga la fuente laboral. Se trata de uno de los cierres industriales más simbólicos del último tiempo.