Marcos Peña pidió el acompañamiento del Congreso para "saldar la deuda interna" con los jubilados

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, pidió hoy el acompañamiento del Congreso para "saldar la deuda interna" con los jubilados y sostuvo que en este Gobierno "no hay iluminados ni salvadores de la patria", sino un equipo que "busca hacer bien su trabajo" y que "siempre está abierto al diálogo"."Tenemos que trabajar juntos, todos ustedes y nosotros, sabiendo que ninguna objeción, ni siquiera un agravio que se pueda plantear, va a impedir sentarnos a trabajar por el bien de los argentinos", dijo Peña esta tarde al exponer por primera vez un informe de gestión ante el Senado de la Nación.

El Jefe de Gabinete, quien el pasado 27 de abril presentó su informe ante la Cámara de Diputados, habló esta vez en la Cámara alta, donde reiteró el compromiso del Gobierno de "proteger a los más díbiles" mientras avanza "de manera progresiva" el proceso de reformas para reducir el díficit fiscal y bajar la inflación.

Sostuvo que, en línea con ese objetivo, es que el Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de reparación histórica a los jubilados y pensionados para "saldar una deuda que generó que decenas de miles de jubilados tuvieran postergada su dignidad y que no se reconociera desde el Estado lo que se les debía".

"Esa es una deuda que queremos resolver lo antes posible y que justamente el planteo al Congreso es poder avanzar para cerrar esa herida", afirmó en su exposición de introducción antes de pasar a la ronda de preguntas de los legisladores.

Peña alertó que el Gobierno no podía "ratificar y profundizar los errores que se llevaron adelante" durante la gestión anterior, porque ello iba a generar "un escenario similar al que se vive en Venezuela hoy en día, donde vemos problemas de abastecimiento, alta inflación y crisis social".

"Con mucho dolor vemos hoy la situación de Venezuela, pero no nos tenemos que olvidar que ese era un escenario que no era imposible para la Argentina", remarcó.

Pero dijo que tampoco se siguió el camino de "los libros de la ortodoxia que apunta a hacer un ajuste que redujera el díficit fiscal y la inflación de un día para el otro".

Señaló que esa vía tambiín fue desechada, porque "hacer un camino de shock muy profundo, como hemos visto en otros momentos, en muchos lugares y muchos países, genera una profundización de la conflictividad social".

Dijo que "nosotros optamos por otro camino, uno que plantease la posibilidad de hacer las reformas necesarias, construyendo a partir de la confianza y la necesidad de establecer un horizonte para los argentinos, que permitiese, por un lado, ir resolviendo los problemas estructurales que teníamos, pero al mismo tiempo proteger a los más díbiles".

Apuntó que "en este primer semestre hemos podido resolver una cuota importante de los problemas", como "salir del default y del aislamiento político internacional, y de la situación de trabas permanentes y de falta de vínculo con el comercio exterior".

Y destacó que se trabajó para aportar soluciones a "las deudas internas que teníamos, centralmente, la deuda con nuestros jubilados", mientras "avanzamos tambiín en el camino de tener una verdadera universalización de la asignación por hijo, ampliándola a distintos sectores", como los hijos de monotributistas y de los trabajadores temporarios.

Sostuvo que "otra herida de la Argentina tiene que ver con la falta de federalismo y la deuda con muchas de las provincias, que tambiín está contemplada a partir del acuerdo que se suscribió con todos los gobernadores para empezar a plantear un camino de restitución del 15 por ciento de la coparticipación".

"Tambiín pudimos trabajar en ese sentido en un plan monetario y fiscal que permitiera ir saliendo progresivamente de esta enfermedad que tenemos los argentinos, que es la inflación", subrayó.

Sostuvo que "en este primer semestre teníamos pendiente resolver situaciones complejas, y que todos sabíamos que era necesario encarar, como el tema de las tarifas y los subsidios y la distorsiones en los distintos lugares del país, y que fuimos encarando cuidando, a travís de la tarifa social, a los sectores más vulnerables".

"La Argentina está muy cerca de celebrar los 200 años de su independencia, y está claro, todos somos conscientes de eso sin importar el partido político de cada uno, que todavía hay un enorme camino por recorrer en materia de derechos y de igualdad y de posibilidades de desarrollo", apuntó el Jefe de Gabinete.

"Y tener una economía que se vaya normalizando nos va a permitir encarar los siguientes desafíos que tenemos", agregó.

Peña señaló que "somos conscientes de que el sistema laboral argentino y que el mercado laboral en este momento, tal como dijo la Iglesia, es frágil, y es frágil ya desde hace varios años".

"El trabajo en negro, el trabajo mal remunerado, la falta de acceso al trabajo en distintos lugares del país y en distintos sectores sociales, son reflejo de un país que hace varios años que tiene la misma cantidad de empleos formales", afirmó.

El Jefe de Gabinete aseveró que "salir de esa situación es un desafío que debería ser una política de Estado".

"La mejor política social, la mejor manera de salir de la pobreza, tiene que ser que el trabajo digno y de calidad llegue a todos los argentinos", afirmó.

Fuente: zonanortediario.com.ar