El Instituto Cristiano de Vicente López anunció que dejará de funcionar al finalizar el ciclo lectivo 2026, poniendo fin a una trayectoria de 56 años. Las autoridades de la institución atribuyeron la decisión a una combinación de factores, entre ellos la fuerte caída de la matrícula, la baja natalidad, el aumento de los costos de funcionamiento y la falta de subvención estatal.
La escuela, fundada por la Iglesia Evangélica Bautista, cuenta actualmente con 171 alumnos y 55 trabajadores. Además, es reconocida por su modelo educativo inclusivo y el acompañamiento personalizado que brinda a estudiantes con necesidades pedagógicas específicas.
Según explicó la directora general del establecimiento, Adriana Rosa, el problema comenzó a hacerse evidente tras la pandemia, cuando el nivel inicial sufrió una marcada disminución en la cantidad de inscriptos. “Pasamos de tener 90 chicos en el jardín a apenas 23. Ahí empezó a romperse el semillero”, señaló.
De acuerdo con las autoridades, la baja en la matrícula obligó a cerrar salas y terminó impactando también en los niveles primario y secundario. Mientras el jardín pasó de 65 alumnos en 2023 a poco más de una veintena en la actualidad, la primaria también redujo significativamente su cantidad de estudiantes. En contraste, el secundario fue el único nivel que logró crecer desde su creación en 2023.
A la caída de la matrícula se sumaron las dificultades económicas de numerosas familias, el incremento de los costos operativos y la ausencia de aportes estatales. Desde la conducción de la escuela indicaron que durante más de dos años buscaron distintas alternativas de financiamiento, pero finalmente la continuidad del proyecto educativo se volvió inviable.
La noticia generó preocupación entre las familias, especialmente entre aquellas con hijos que requieren apoyos pedagógicos específicos. Padres de alumnos destacaron que uno de los principales valores del Instituto Cristiano es su enfoque inclusivo, con estrategias de enseñanza adaptadas a las necesidades de cada estudiante y un trabajo articulado con profesionales externos.
El cierre fue comunicado con anticipación para facilitar la reubicación de los alumnos antes del inicio del próximo ciclo lectivo. No obstante, desde la comunidad educativa continúan buscando alternativas que permitan revertir la decisión y mantener abierta una institución que, aseguran, representa mucho más que un establecimiento educativo.
Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Argentina (AIEPA) consideraron que la situación refleja un problema estructural que atraviesan algunos establecimientos privados y advirtieron sobre la necesidad de implementar políticas que contribuyan a garantizar la sustentabilidad del sector y evitar nuevos cierres.

