Un reclamo por el estado de los baños de la Escuela Secundaria N° 8 de General Pacheco abrió una polémica política en Tigre. El concejal Sebastián Rovira, del bloque Fuerza Tigre, presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para pedir una revisión integral de las instalaciones, mientras que el oficialista Federico Stachoviak cuestionó la iniciativa y aseguró que parte de los inconvenientes se originaron en una obra realizada por el propio Municipio en 2015.
La presentación de Rovira ingresó al Concejo Deliberante el pasado 25 de septiembre y tomó como punto de partida un reclamo realizado por el Centro de Estudiantes de la institución.
Según lo planteado por los alumnos, uno de los baños construidos durante una ampliación del establecimiento permanece inhabilitado por inconvenientes con el sistema de desagüe. También denunciaron desbordes periódicos en los sanitarios que habrían provocado, en algunas oportunidades, interrupciones en el normal dictado de clases.
Ante esa situación, el proyecto impulsado por Rovira solicita una revisión técnica integral de los desagües y sanitarios, determinar las causas de los problemas, evaluar las obras necesarias y establecer controles periódicos sobre las instalaciones.
La iniciativa generó cuestionamientos desde el oficialismo municipal. El concejal Federico Stachoviak sostuvo que, al tratarse de un establecimiento educativo provincial, el reclamo debería canalizarse a través de las autoridades educativas y el Consejo Escolar.
“Todos los concejales sabemos que los colegios son provinciales. Cuando vos presentás un proyecto de resolución y lo orientás hacia el Departamento Ejecutivo, me parece que estás equivocadísimo en la forma. Para mí está muy mal redactado el proyecto, está muy mal orientado”, afirmó.
Stachoviak también cuestionó que el reclamo haya surgido desde el Centro de Estudiantes y señaló que las cuestiones vinculadas a la infraestructura deberían contar con intervención de directivos, inspectores y autoridades educativas.
“El centro de estudiantes está para otra cosa. Todo lo que se trabaja sobre el edificio en sí tenés que tener un acompañamiento de los directivos, de los inspectores, y estos pedidos tienen que pasar al Consejo Escolar porque allí funciona la Dirección de Inspección de Obra”, sostuvo.
Pero el punto más fuerte de la respuesta del concejal oficialista estuvo relacionado con el origen del problema. Stachoviak aseguró que los sanitarios cuestionados forman parte de una ampliación inaugurada en 2015 y afirmó que aquella intervención tuvo problemas técnicos desde su ejecución.
“Esa obra fue mal ejecutada. Técnicamente mal ejecutada, yo lo puedo decir porque lo hemos auditado nosotros en su momento cuando ingresamos a Infraestructura Escolar. Las pendientes no eran las correctas, estaban contrapendiente: el baño acá y donde tiene que desaguar más alto que el baño”, señaló.
La ampliación de la Secundaria N° 8 efectivamente fue inaugurada en noviembre de 2015 por el Municipio de Tigre, durante la intendencia de Julio Zamora. La intervención incluyó cuatro aulas, baños y espacios comunes.
De acuerdo con Stachoviak, los problemas obligaron posteriormente a realizar nuevas intervenciones sobre el sistema cloacal. “La inauguraron en noviembre del 15, nunca pudieron utilizar esos sanitarios y fue una obra pagada. Después hubo que hacer todo un trabajo de sistema de cloaca, o sea un doble gasto para reparar esta obra”, afirmó.
El edil también aseguró que el supuesto problema de la escuela no había llegado recientemente a las mesas institucionales en las que se definen las obras educativas más urgentes del distrito.
“Nosotros tenemos un convenio con la Provincia de Buenos Aires y las obras más urgentes salen de una mesa de UGD donde nos reunimos con los gremios. En la última UGD, hace 20 o 25 días, no teníamos ningún pedido puntual de este colegio. Consulté en Provincia a los inspectores si tenían algún pedido puntual y tampoco lo tenían”, expresó.
Finalmente, Stachoviak atribuyó una intencionalidad política a la movida encabezada por Rovira y cuestionó la participación del Centro de Estudiantes.
“Yo creo que tiene más una intención política de utilizar a algún grupo de chicos adolescentes con una intención política y mal orientado el pedido. Veo fotos con los chicos del centro de estudiantes… ¿se está utilizando a nuestros hijos como para hacer una campaña política tal vez? No comparto esa línea”, concluyó.
De esta manera, un reclamo originalmente vinculado al funcionamiento de los sanitarios de una escuela pública terminó trasladándose al terreno político, con una discusión que involucra tanto la responsabilidad sobre el mantenimiento actual como las condiciones en las que fue realizada la ampliación del edificio hace más de una década.

