La existencia moderna

En la naturaleza hay días hermosos con sol, brisas, flores, árboles, cantos de pájaros, ese es el mundo para el que está hecho el ser humano, ahí puede ser humano.
La manera moderna de hacer las cosas desvaloriza la vida, belleza, naturaleza: árboles, bosques, pájaros, humanos (tambiín son seres vivos), jardines, paisajes, mar; en las montañas algunos ven solo “riquezas incalculables”. Muchos sienten que hay que encarcelarse, en cemento, ladrillo, vidrio, aluminio y acero, en casas cada vez mas grandes, con mas habitaciones, mas pisos, edificios de treinta pisos, cemento todo alrededor, hasta el horizonte, no se ve el cielo y la tierra está tapada. Todo duro, seco y cuadrado.

Todos sabemos que una casa protege del frío y calor, viento, polvo, mosquitos, lluvia, pero esas cosas no son lo único que hay en la naturaleza, tambiín hay días de clima hermoso, flores, árboles, císped, cantos de grillos, para ese mundo está hecho el ser humano, ahí puede ser humano. En la cárcel de cemento y ladrillo que cada vez mas es la existencia moderna, las personas se hacen menos humanas, menos sensibles, indiferentes.

Aumenta el suicidio, a propósito o sin querer. La ciudad moderna cada vez menos apta para vivir, se hace caja de muerte, cámara de gas donde se respira humo, muchos lo buscan en el cigarrillo en vez de escaparse, y gas tóxico de miles de productos químicos que se usan sin saber que son venenos: muchos barnices, solventes, pinturas, funguicidas, protectores de madera, impermeabilizantes, desodorantes, insecticidas, miles de otros, cada año inventan y venden miles mas. Mezcla descontrolada de productos artificiales que envenenan cada vez mas al aire y a todo, a lo que respiramos y entra al cuerpo, a lo que vemos y oímos y entra en la mente haciíndola menos natural, envenenando, deshumanizando, desordenando, matando.

Hay que ser conciente de todo esto y mejorarlo rápido, cuanto mas tiempo pase, mas difícil va a ser. Por eso la paciencia no es una cualidad, hay que hacer todo rápido y bien, o no hay esperanza.

En mi casa en Vicente López me envenena lo que respiro, me duelen los pulmones, el corazón, las articulaciones de los dos brazos, tengo nauseas, mareo. En el aire hay productos artificiales, no se de donde vienen ni que son, ¡cómo voy a saber?!.

Esto pasa desde diciembre del año 2007. Hoy es junio de 2008, me despertí varias veces, la última a las 4, no puedo dormir porque respiro venenos que alguien tira. Me voy mudando de habitación para escaparme del veneno, pero igual lo respiro. Ya fui a dormir en casas de otra gente, es el caos, gasto de taxi y tiempo, disgustos, molestias. Respiro veneno, me debilita, me trastorna, me desgana, es injusto, estúpido.

Despuís de seis meses vienen a estudiar el aire, puede ser demasiado tarde para salvar mi salud y felicidad. En el aire hay olor a detergente, nafta y cianuro, me estoy paralizando en el tórax y los brazos y las piernas, endurecido, con náuseas. Los organismos oficiales, defensa civil, emergencia ambiental, policía, hospitales, mídicos, no están preparados, no saben quí hacer, no pueden actuar rápido, no tienen los aparatos necesarios. Lo que mas hacen es decir que no hay nada, que no les corresponde. Muchos me acusaron a mí, la víctima.

Es casi seguro que el veneno que me daña es una mezcla de productos sintíticos MUY MODERNOS que se usan en la INDUSTRIA de la construcción. Todas las casa de los vecinos, menos una, están “en obra”, mas de quince en un área muy chica, usan, mezclan y vuelcan miles de litros de productos químicos, casi todos los días, desde hace mas de dos años. Por eso desde diciembre de 2007 el aire está envenenado todo el tiempo. Puede salvar vidas limitar por ordenanza o ley la cantidad de obras que se pueden hacer al mismo tiempo en cada cuadra.

Alguien de delitos ambientales me gritó “!ES UNA OBRA¡”, significa que no se puede hacer nada y hay que aguantarlo y no pasa nada. Eso es ignorancia, insensible, irresponsable, ¡ME ESTÁN MATANDO! Desespera que los funcionarios insisten con que es propiedad privada y por eso no pueden hacer nada, pero ellos entran en la propiedad privada para cobrar multas, prohibir algunas obras, hay leyes y ordenanzas como la de residuos peligrosos, es falso que no se puede hacer nada, ¡Valen mas vida y salud que propiedad privada!

Espero que este horror termine pronto y pueda tener salud y tranquilidad en mi casa y mi jardín.

Fuente: zonanortediario.com.ar