En una entrevista con el diario estadounidense The Washington Post, la expresidenta habló sobre su futuro político, cuestionó la gestión de Javier Milei y aseguró que buscará revertir su condena ante organismos internacionales. También reconoció errores del peronismo que contribuyeron a la derrota electoral de 2023 y pronosticó un retroceso de Donald Trump en Estados Unidos.
Cristina Fernández de Kirchner volvió a instalar la posibilidad de competir por la Presidencia de la Nación en 2027. En una extensa entrevista publicada este lunes por el diario estadounidense The Washington Post, la exmandataria aseguró que no descarta regresar a la política electoral si consigue recuperar sus derechos políticos, actualmente restringidos por la condena judicial que cumple bajo arresto domiciliario.
“Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, respondió al ser consultada sobre una eventual candidatura presidencial, en lo que constituye una de sus definiciones más contundentes sobre su futuro político desde que quedó inhabilitada de manera perpetua para ejercer cargos públicos.
La entrevista, realizada por la periodista Marina Dias en el departamento del barrio porteño de Constitución donde cumple su condena de seis años de prisión, fue la primera que concedió a un medio internacional desde la sentencia. Allí, la expresidenta sostuvo que su situación judicial no representa necesariamente el final de su trayectoria política.
“La historia no se escribe en línea recta. Hay avances y retrocesos. Pero el pueblo siempre vuelve”, afirmó.
Cristina también apuntó contra el gobierno de Javier Milei y consideró que existe un creciente malestar social por las consecuencias económicas de sus políticas. Según su análisis, una parte de los argentinos que respaldaron al actual presidente comenzó a frustrarse al comprobar que sus condiciones de vida no mejoraron.
“Muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no mejoraron, el dinero no les alcanza para llegar a fin de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente”, sostuvo.
Sin embargo, la exmandataria también reconoció responsabilidades del peronismo en la derrota electoral de 2023. En particular, hizo referencia al deterioro de la situación económica durante la gestión de Alberto Fernández, de la que fue vicepresidenta, y a la pérdida de valoración del trabajo frente a los mecanismos de asistencia social.
“Hubo una ruptura en la cultura del trabajo”, admitió, al señalar que muchas personas percibían que quienes cumplían jornadas laborales de ocho horas, soportaban largos traslados y respondían a sus empleadores terminaban ganando lo mismo o menos que vecinos que recibían beneficios estatales.
La reflexión constituye uno de los aspectos más llamativos de la entrevista, en la que Cristina planteó que el desafío del progresismo no consiste únicamente en recuperar el poder, sino en comprender las razones que llevaron a millones de ciudadanos a respaldar propuestas políticas antisistema.
En ese sentido, sostuvo que la oposición necesita ofrecer alternativas económicas creíbles y medidas que la sociedad considere efectivamente realizables, especialmente para enfrentar los problemas cotidianos de ingresos y endeudamiento.
“¿Es posible gobernar racionalmente una sociedad en la que el 50 por ciento piensa que el otro 50 por ciento debe desaparecer?”, se preguntó al analizar el nivel de polarización política.
Otro de los ejes centrales de la conversación fue su situación judicial. Cristina ratificó su inocencia en la causa Vialidad y cuestionó duramente al Poder Judicial argentino, al que acusó de actuar por motivaciones políticas.
“Díganme dónde puse la plata”, desafió, al rechazar las acusaciones de corrupción por las que fue condenada.
La expresidenta confirmó que, junto con su abogado Rafael Valim, recurrió al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para solicitar una revisión internacional de su caso por presuntas vulneraciones al debido proceso y a sus derechos fundamentales. La estrategia busca obtener un pronunciamiento favorable que contribuya a revertir su inhabilitación política, aunque el organismo internacional no tiene facultades para anular directamente las sentencias de los tribunales argentinos.
Durante la entrevista también se refirió al presidente estadounidense Donald Trump, de quien pronosticó una derrota de los republicanos en las elecciones legislativas de este martes. Según Cristina, ese resultado podría representar el comienzo de una recuperación de las fuerzas progresistas a nivel internacional.
“Paradójicamente, el hombre que hizo todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, aseguró.
La exmandataria relató además cómo transcurre su vida cotidiana bajo arresto domiciliario. Contó que realiza actividad física entre cuatro y cinco veces por semana, dedica parte de sus tardes a la lectura y al seguimiento de la actualidad internacional y estudia inglés y chino para mantener su actividad intelectual.
También recordó los consejos que recibió del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien atravesó una situación judicial que terminó con la anulación de sus condenas.
“Me dijo: ‘Hacé ejercicio y no te deprimas'”, relató Cristina, quien aseguró que intenta mantener una rutina activa pese a las restricciones que enfrenta para recibir visitas y mantener encuentros con dirigentes y allegados.
A los 73 años, y mientras continúa al frente del Partido Justicialista nacional, Cristina Fernández de Kirchner dejó en claro que no considera cerrada su participación en la política argentina. Su eventual regreso electoral dependerá de que consiga revertir su inhabilitación, en un escenario en el que el peronismo todavía no tiene definido quién será su candidato presidencial para enfrentar a Milei en 2027.

