El Gobierno nacional oficializó la designación de Maximiliano Patti, hijo del ex intendente de Escobar Luis Abelardo Patti, al frente de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), uno de los organismos estratégicos del sistema de control del transporte automotor y ferroviario del país.
La medida se formalizó mediante el Decreto 67/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. El nombramiento tiene efecto retroactivo al 19 de diciembre de 2025, fecha en la que Patti asumió sus funciones dentro de la órbita de la Secretaría de Transporte.
La CNRT es el organismo encargado de fiscalizar colectivos y trenes de jurisdicción nacional, controlar concesiones, aplicar sanciones y velar por la seguridad operativa, por lo que su conducción representa un rol clave dentro del esquema estatal.
La llegada de Maxi Patti genera lecturas inevitables en el plano político. Se trata de un dirigente escobarense que se acercó tempranamente a Milei, aunque dentro de La Libertad Avanza nunca logró consolidarse como referente principal del distrito, espacio que hoy ocupa Eduardo Gianfrancesco.
Versiones periodísticas señalaron que la designación habría sido impulsada por Sebastián Pareja, uno de los armadores bonaerenses de La Libertad Avanza, aunque este vínculo fue desmentido en distintos ámbitos.
Más allá de las internas libertarias, la figura de Patti vuelve a reactivar el debate sobre los antecedentes de su padre, Luis Abelardo Patti, el ex comisario e intendente condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad. Ese linaje político —históricamente asociado a posturas de “mano dura” y críticas a las políticas de derechos humanos— vuelve a estar en el centro de escena.
Maximiliano Patti desarrolló su recorrido político en espacios de derecha y nacionalistas, con presencia en distintas expresiones conservadoras. Participó de listas vinculadas a Juan José Gómez Centurión, Alfredo Olmedo, e incluso sectores referenciados en Miguel Ángel Pichetto y Eduardo Duhalde.
En Escobar intentó competir internamente como candidato a intendente por La Libertad Avanza, campaña en la que centró su discurso en la inseguridad y reivindicó, en línea con Milei, la libre portación de armas como herramienta para enfrentar el delito.
También realizó declaraciones públicas críticas de las políticas de derechos humanos, con referencias que retrotraen a los posicionamientos históricos de su padre.
Desde su nuevo cargo, Patti tendrá bajo su responsabilidad la supervisión integral del transporte automotor y ferroviario, la fiscalización de concesiones, la aplicación de sanciones y el control de la seguridad operativa.
Entre los desafíos iniciales se destacan:
- modernizar sistemas de control y fiscalización,
- reducir irregularidades en servicios de transporte,
- coordinar acciones con provincias y municipios,
- afrontar estas tareas en un contexto de ajuste fiscal y redefinición del rol del Estado impulsado por la administración Milei.
La designación de Patti suma un nuevo capítulo a la política de nombramientos del Gobierno nacional, y proyecta una discusión que combina gestión, interna libertaria y el peso de los antecedentes familiares en funciones del Estado.

