La inmobiliaria Malatini, con sede en San Isidro, enfrenta numerosas denuncias judiciales por presuntas estafas que ascienden a más de 6 millones de dólares.
Un grupo de afectados se manifestó frente a las oficinas de la inmobiliaria, ubicadas en avenida Centenario esquina Beccar, para visibilizar su situación. Las acusaciones abarcan desde alquileres no liquidados hasta inversiones en bienes raíces inexistentes, reflejó la web Infoban.
Fabiana Espinelli, una de las damnificadas, comentó: “Esta es una inmobiliaria de hace 30 años y sus dueños son Alejandro Stark, Diego Stark y Beatriz Malatini. En el último año comenzaron a surgir numerosas estafas y malversación del dinero de la gente. Ya hay más de 30 denuncias en la fiscalía. Queremos que nos pague o que vaya preso. Se ha solicitado su detención. Tiene que presentarse mensualmente para confirmar que sigue en Argentina y no puede salir del país. Estamos luchando por todos los medios y difundiendo esto para que nos paguen. Hay muchas personas que realmente entregaron sus ahorros para inversiones o compra de propiedades”.
Alfredo Monacci, otro afectado, detalló: “Los tipos de estafas eran varios. En el último tiempo, Malatini se quedaba con los alquileres que administraba, cobraba a los inquilinos y no pagaba a los propietarios. También pedía inversiones para supuestas compras de propiedades que después renovaba y vendía, pero en el último año se quedó con todo el dinero sin realizar ninguna inversión real. En otros casos, directamente tomaba señas para operaciones de compra-venta sin concretarlas. Hubo un departamento que aparentemente fue señalado a cuatro personas distintas, a cada una les tomó 20.000 dólares y nunca lo vendió. En casos más graves, hizo que la gente le entregara el total del dinero para la compra de una casa, firmando solo una seña sin un boleto del propietario, y luego desapareció”.
La inmobiliaria fue clausurada por el municipio el pasado jueves y ya se han presentado 25 denuncias de este tipo en la fiscalía de San Isidro. Los acusados residen en un barrio cerrado en una localidad cercana, y los afectados también denuncian haber recibido amenazas por parte de los titulares de la inmobiliaria. Se espera que sigan surgiendo más denuncias a medida que se conozcan los detalles del modus operandi de esta organización.

