Un violento robo piraña quedó registrado por las cámaras de seguridad de una rotisería de José C. Paz, donde un grupo de al menos diez delincuentes armados llegó en dos autos, redujo a los repartidores que estaban en la puerta del comercio, los golpeó y se llevó dos motos, teléfonos celulares y dinero en efectivo. El hecho ocurrió el jueves pasado, minutos antes de las 20, en el local “La Más Rica”, ubicado sobre la avenida Héctor Arregui al 1500, entre Montes de Oca y Blandengues, en el barrio Alberdi.
La secuencia mostró la impunidad con la que actuó la banda: los vehículos frenaron en plena avenida, los asaltantes descendieron encapuchados y armados, y avanzaron directamente contra los empleados que se encontraban afuera del comercio. Según relató Romina, la dueña del local, en diálogo con Infobae, los ladrones atacaron a cuatro trabajadores que estaban en la vereda y les exigieron las llaves de las motos utilizadas para el reparto.
“Los vecinos estamos a la deriva. Tenemos que encerrarnos porque nos pueden robar en cualquier momento. Estamos desamparados”, expresó la comerciante, angustiada por una situación de inseguridad que, según contó, se repite en la zona. La rotisería está ubicada a unas 15 cuadras de la estación José C. Paz del tren San Martín.
Romina explicó que los repartidores ya habían modificado su forma de trabajar por los robos constantes. “Los deliveries son dos, y los otros dos son acompañantes porque como están robando mucho en la zona, andan de a dos. Uno ni siquiera para la moto, la deja en marcha, el otro entrega el pedido y sube de vuelta. Le pedimos a los clientes que estén atentos porque está muy complicada la situación”, detalló.
Durante el asalto, los delincuentes actuaron con violencia desde el inicio. Dos de las motos fueron robadas, mientras que una tercera no pudo ser llevada porque uno de los repartidores se resistió a entregar la llave. De acuerdo con el testimonio de la dueña del comercio, el trabajador ya había sufrido el robo de otra moto una semana antes y no quiso perder nuevamente su herramienta de trabajo.
“La tercera no se la pudieron llevar porque al chico que se la quisieron robar ya le habían robado otra moto la semana anterior. Entonces no la quería entregar, es su fuente de trabajo. Se puso firme en que no le daba la llave y le terminaron rompiendo la cabeza de un culatazo. Quedó tirado en el piso y perdió mucha sangre”, relató Romina.
Una vez que los repartidores fueron reducidos, parte de la banda ingresó a la rotisería y atacó también a los parrilleros que estaban dentro del local. Allí les robaron sus teléfonos celulares y el poco dinero que había en la caja registradora, ya que la jornada laboral recién comenzaba.
La propietaria, madre de una beba de tres meses, contó que habitualmente va a trabajar con su hija, pero ese día se demoró y no estaba en el comercio al momento del ataque. “Tengo que agradecer que no pasó nada más grave”, sostuvo.
Romina también cuestionó la falta de respuesta frente a la inseguridad en el distrito y señaló que no realizó la denuncia porque en hechos anteriores, según dijo, lograron recuperar pertenencias por la ayuda de los vecinos y no por la intervención policial. “La Policía por lo visto no da abasto para cubrir el distrito de José C. Paz, porque no los pudieron agarrar”, lamentó.