Carta de agradecimiento y despedida de Galmarini

Sebastián Galmarini quien el pasado domingo perdió la interna del partido justicialista de San Isidro a manos de Santiago Cafiero redactó una carta de puño y letra a los militantes, afiliados y vecinos del distrito; “hay que aceptar el veredicto de las urnas” señaló; a continuación las palabras de un adiós que no maquilla un hasta luego.
Queridas compañeras y compañeros:
Ante todo, quiero transmitirles a todos mi enorme satisfacción por la ejemplar elección partidaria realizada el domingo pasado. Comprender el sentido democrático de la vida interna del Partido Justicialista es comprometerse a aceptar el veredicto de las urnas, pero además, acompañar lo que el General Perón nos enseñó a lo largo de su majestuosa obra: “primero la Patria, segundo el Movimiento y por último los hombres”.

Tambiín les agradezco a todos los afiliados, militantes y vecinos que nos acompañaron durante los cuatro años de mandato al frente del Consejo del Partido, y retribuirles con un mayor compromiso militante para continuar la tarea. Es posible que hayamos cometido errores, desatinos o apresuramientos, pero sin duda alguna, fueron todas decisiones ideadas en el mismo sentido: lograr un gobierno que practique nuestra Doctrina en San Isidro.

Sin embargo, pese a todo el esfuerzo, no puedo ocultar mi dolor. Un dolor impersonal que comprende a la perfección lo que significan las derrotas electorales, y que además reconoce todas las batallas de la “gran familia” peronista como si hubieran sido propias, aún en aquellas que no acordaba lo más mínimo. En San Isidro, la historia de traiciones, deslealtades y acuerdos espurios no comenzó hace unos días, y espero poder ayudar a revertirla.

La acción perversa, o peor aún, la omisión maliciosa de quienes atravesaron el límite de la especulación política personalista hacia la entrega directa o indirecta de nuestro Movimiento Nacional Justicialista a un modelo de gobierno que supo ser desarrollista, golpista, radical, vecinalista, y hasta para algún trasnochado, cuasi peronista, nos debe transformar en Apóstoles de nuestra Doctrina que lleve a cada uno de nuestros compañeros el mensaje del Mariscal de Sajonia que Perón cita en “Conducción Militar”. Unos al lado de algunos, otros de otros.

La falta de reflexión, la ambición desmedida o la carencia de valores nos debe movilizar por duplicado a los peronistas que creemos y pensamos en un San Isidro que solucione las demandas irresueltas de nuestra comunidad. Si no creemos en un Peronismo que transforme la realidad que nos toca vivir, no comprenderemos jamás el rol del militante justicialista, y mucho menos el sentir Peronista. Ese y no otro, es nuestro desafío.

Los saludo afectuosamente,

Lic. SEBASTIÁN GALMARINI

Fuente: zonanortediario.com.ar