El diputado nacional Sebastián Galmarini, referente del Frente Renovador, presentó un proyecto de ley para convertir al INDEC en un organismo autónomo y autárquico bajo la órbita del Congreso de la Nación, en lugar de depender directamente del Poder Ejecutivo. La iniciativa fue acompañada por todos los diputados del massismo y surge en medio de un renovado debate sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales, luego de la polémica renuncia del director del organismo, Marco Lavagna.
Lavagna —economista que estaba al frente del INDEC desde diciembre de 2019— presentó su dimisión a principios de febrero, pocos días antes de la publicación de los primeros datos de inflación de enero bajo una nueva metodología que había sido desarrollada internamente. Su salida se produjo en medio de una fuerte tensión con el Gobierno por la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), que debía reflejar mejor los hábitos de consumo actualizados y que el Ejecutivo decidió postergar indefinidamente, generando críticas y suspicacias públicas sobre la independencia técnica del organismo.
Galmarini afirmó que la iniciativa busca “terminar, de una vez por todas, con la tentación de acomodar los números según la conveniencia política”, y remarcó que la credibilidad de las estadísticas “no puede depender del Presidente de turno”. Según el legislador, la manipulación de datos “afecta a toda la sociedad: economía, bonos, salarios, jubilaciones y la tranquilidad de nuestras familias”.
El proyecto propone crear un INDEC con personería jurídica propia, independencia funcional y presupuesto propio. Además plantea un Directorio de tres integrantes: uno designado por la primera minoría opositora de Diputados, otro por la primera minoría opositora del Senado y uno por el Poder Ejecutivo. Los mandatos serían de ocho años y el Director General sería elegido entre ellos, con el objetivo de garantizar que la conducción quede en manos de la oposición como mecanismo de control.
La iniciativa incluye requisitos estrictos de idoneidad técnica, fuertes incompatibilidades y sanciones para casos de manipulación, omisión o adulteración de datos. También reorganiza el Sistema Estadístico Nacional bajo normas unificadas y fija multas actualizables para quienes falseen o nieguen información. A su vez, propone derogar el decreto ley 17.622 —dictado en 1968 durante la dictadura— que aún regula el funcionamiento del organismo.
En los fundamentos, Galmarini recuerda que desde el retorno de la democracia “casi todos los gobiernos, de distintos signos políticos, tuvieron polémicas y sospechas de manipulación estadística”, lo que deterioró la confianza pública. Por eso sostiene que un INDEC autónomo, con conducción colegiada y control parlamentario, permitiría reforzar la transparencia y blindar las estadísticas de la influencia del gobierno de turno.
Con la presentación, el Frente Renovador busca reinstalar el debate sobre cómo garantizar datos confiables para el diseño de políticas públicas y las decisiones de empresas y ciudadanos. El proyecto ya quedó a disposición de las comisiones para su tratamiento.

