La medida obliga a las empresas prestadoras de servicios a retirar el cableado obsoleto y asumir los costos. El Municipio tendrá a su cargo la fiscalización de los trabajos.
El Concejo Deliberante de San Isidro aprobó un proyecto para ordenar el tendido aéreo y retirar los cables en desuso de las calles del distrito. La medida busca reducir los riesgos para los vecinos, evitar interferencias con servicios esenciales y disminuir la contaminación visual.
La normativa establece que las empresas prestadoras deberán presentar ante el Municipio un plan de remoción del cableado aéreo que ya no utilizan. También tendrán que afrontar la totalidad de los costos correspondientes al relevamiento, el retiro y la disposición final de los materiales.
El Municipio, por su parte, será responsable de fiscalizar y controlar los trabajos. También se contemplan sanciones para las empresas que incumplan la normativa o no respeten los planes y plazos establecidos.
La acumulación de cables cortados, colgantes o abandonados representa un riesgo en la vía pública, especialmente durante tormentas y jornadas con fuertes vientos. Además de provocar posibles caídas y enredos, el tendido obsoleto puede interferir con otros servicios y dificultar las tareas de mantenimiento.
Antes de la aprobación del proyecto, la Subsecretaría de Espacio Público realizó pruebas en diferentes sectores del municipio. Los trabajos alcanzaron, entre otras zonas, las calles Cosme Beccar, entre Alem y Almirante Brown; Acassuso, entre Alem y Belgrano; y algunos tramos de Padre Acevedo y Blanco Encalada.
Durante esa etapa se identificaron los tendidos que estaban fuera de uso y se coordinó con las empresas responsables su posterior retiro.
Con la implementación de la medida, el Municipio apunta a ordenar el espacio aéreo, mejorar la seguridad en las calles y recuperar la calidad ambiental y paisajística del distrito.

