Alejandro Daniel S., el joven de 26 años detenido por el crimen de Aixa Dana Mili en Dique Luján, fue imputado por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio agravado por mediar violencia de género. Este lunes fue indagado por la fiscal Mariela Miozzo, pero se negó a declarar.
El acusado permanece detenido en Vicente López mientras la UFI de Género y Abuso Sexual de Tigre espera los resultados de distintas pericias complementarias que podrían aportar nuevos elementos para reconstruir lo ocurrido durante las horas previas al crimen.
Uno de los datos centrales de la investigación surgió de la autopsia, que determinó que Aixa murió por asfixia. A partir de las pruebas reunidas hasta el momento, la fiscalía también incorporó a la acusación el delito de abuso sexual con acceso carnal.
Los investigadores intentan ahora establecer el móvil del femicidio y profundizan, entre otras líneas, sobre la relación que Aixa había mantenido con el acusado. Ambos habían sido pareja y existían antecedentes de violencia.
El joven ya había estado detenido anteriormente en una causa por lesiones leves y amenazas coactivas contra Aixa, aunque había recuperado la libertad meses antes del crimen.
También fue indagada la abuela del acusado, quien quedó detenida e imputada por encubrimiento agravado. La mujer se negó a declarar. Fue en su vivienda donde finalmente encontraron a su nieto, después de que permaneciera prófugo durante casi 36 horas.
La captura se concretó el jueves pasado luego de un amplio operativo de la Policía Bonaerense. Los investigadores realizaron rastrillajes, tareas de saturación e intervenciones vinculadas a telecomunicaciones hasta lograr establecer que el sospechoso se encontraba en la casa de su abuela.
La fiscal ordenó entonces un allanamiento de urgencia y el joven fue localizado escondido dentro de la propiedad.
La detención se produjo mientras familiares, amigos y vecinos de Aixa realizaban una marcha para reclamar Justicia. Al conocerse que el acusado había sido localizado a pocas cuadras, varias personas se dirigieron hacia la vivienda y se registraron momentos de tensión con la Policía.
Durante los incidentes hubo piedrazos contra móviles policiales y un grupo de personas intentó prender fuego la casa. La abuela del acusado también debió ser retirada del lugar por los efectivos.
Aixa, de 20 años, había sido encontrada muerta el miércoles 30 de septiembre en su casa de la calle 12 de Octubre al 800, en Dique Luján. Fue su padre quien encontró el cuerpo cuando regresó de trabajar.
Desde las primeras horas, los investigadores sospecharon que la escena podía haber sido alterada para intentar ocultar las circunstancias de la muerte. Con el avance de los testimonios y las pericias, las sospechas se concentraron sobre su expareja.
Antes de desaparecer, el acusado le había enviado mensajes a un amigo en los que aseguraba que se había “mandado una cagada” y hablaba de quitarse la vida. También había grabado un video de despedida dirigido a familiares y amigos.
Con la nueva imputación por abuso sexual y femicidio, la fiscalía continúa reuniendo pruebas para determinar cómo se produjo el ataque y qué ocurrió durante las últimas horas de vida de Aixa.

