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Mercado Pago y el negocio de prestarles caro a quienes más necesitan

La periodista Yamila Segovia simuló un préstamo de $436.000 y la aplicación le informó que debía devolver $515.000 apenas 28 días después. El caso fue presentado por Ernesto Tenembaum en Radio Con Vos. El costo efectivo de esa oferta equivalía a una tasa anual superior al 760%.

Las tasas que Mercado Pago cobra por sus préstamos quedaron bajo cuestionamiento después de que Ernesto Tenembaum presentara en su programa de Radio Con Vos el caso de Yamila Segovia, periodista de la emisora, quien realizó una simulación dentro de la aplicación.

Segovia consultó cuánto le costaría obtener un préstamo de $436.000. Según la oferta que Mercado Pago mostró en su cuenta, debía devolver $515.000 en un único pago apenas 28 días después. Eso representaba $79.000 adicionales en menos de un mes, un recargo efectivo del 18,1%.

Al proyectar ese costo durante un año y considerar la capitalización de los intereses, la tasa efectiva anual supera el 760%. Los importes informados arrojan aproximadamente 777%, aunque la pantalla habría indicado una cifra cercana al 765%. La pequeña diferencia puede explicarse por el redondeo de los montos mostrados por la aplicación.

Esto no significa que Mercado Pago pretendiera cobrarle a Segovia 765% durante esos 28 días ni que ella tuviera que devolver siete veces el capital recibido. En la operación simulada, por $436.000 debía pagar $515.000. Pero la anualización permite dimensionar y comparar el verdadero precio del crédito: por cada $100.000 prestados bajo las mismas condiciones, el usuario tendría que devolver alrededor de $118.120 al cabo de cuatro semanas.

El caso adquirió mayor relevancia cuando la periodista María O’Donnell realizó otra simulación en su propia cuenta de Mercado Pago y recibió una oferta con una tasa cercana al 125% anual. Las condiciones no eran iguales para ambas usuarias: la plataforma le cobraba a una de ellas varias veces más que a la otra.

Esa diferencia revela uno de los aspectos más controvertidos del sistema. Mercado Pago no tiene una única tasa para todos sus clientes. La empresa analiza cada perfil y decide cuánto dinero ofrecer, durante cuánto tiempo y a qué precio. Puede considerar el historial crediticio, el cumplimiento de préstamos anteriores y los movimientos realizados dentro de la plataforma.

La evaluación del riesgo es una práctica habitual en el mercado financiero. Lo que Mercado Pago no explica públicamente con suficiente detalle es por qué sus criterios pueden producir diferencias tan grandes, cuál es la tasa máxima que está dispuesta a cobrar y qué porcentaje de sus usuarios recibe las ofertas más costosas.

La desigualdad de información es evidente. Mercado Pago conoce los cobros, pagos, transferencias, saldos y parte de los hábitos comerciales de quienes utilizan la aplicación. Cuenta con una enorme cantidad de datos para estimar la capacidad de pago y el riesgo de cada cliente. El usuario, en cambio, solamente ve la oferta terminada. No sabe qué variable determinó su tasa ni por qué otra persona puede conseguir crédito a un costo mucho menor.

La compañía podría argumentar que cobra más cuando considera que existe una mayor probabilidad de incumplimiento. Pero ese razonamiento conduce a una paradoja: quien se encuentra en una situación económica más frágil termina recibiendo el préstamo más caro. Cuanto mayores son sus dificultades para pagar, mayor es el costo que debe afrontar.

Mercado Pago ocupa, además, una posición diferente de la de una financiera desconocida. Es una aplicación incorporada a la vida diaria de millones de personas, utilizada para cobrar trabajos, pagar en comercios, transferir fondos y administrar gastos. La oferta de crédito aparece dentro del mismo entorno, a pocos movimientos de distancia y con acreditación prácticamente inmediata.

Esa combinación de necesidad, facilidad y conocimiento del cliente le otorga a la empresa un enorme poder. El préstamo puede presentarse como una solución rápida sin que el usuario dimensione cuánto está pagando por esa velocidad, especialmente cuando necesita cubrir alimentos, medicamentos, servicios, alquileres o deudas anteriores.

Los datos del Banco Central confirman que obtener dinero fuera del sistema bancario es considerablemente más caro. En febrero de 2026, la Tasa Nominal Anual promedio ponderada de los préstamos personales otorgados por proveedores no financieros llegó al 144%. En las entidades bancarias se ubicó alrededor del 69%.

Esos porcentajes no pueden compararse directamente con el 765% mencionado en el caso de Segovia, porque una Tasa Nominal Anual no es lo mismo que una Tasa Efectiva Anual o que el Costo Financiero Total. Pero los datos oficiales permiten establecer que los proveedores no financieros ya cobran, en promedio, mucho más que los bancos. La oferta presentada por Mercado Pago se encontraba en un nivel todavía más extremo.

La regulación obliga a informar la Tasa Nominal Anual, la Tasa Efectiva Anual y el Costo Financiero Total, que incorpora comisiones, cargos e impuestos. Sin embargo, colocar esos porcentajes en una pantalla no garantiza que el consumidor comprenda su significado.

Para una persona que necesita conseguir $436.000 de manera urgente, una tasa anual de tres dígitos puede resultar abstracta. Lo concreto es que la aplicación le permite disponer del dinero inmediatamente. El costo aparece después, cuando debe reunir $515.000 en menos de un mes.

Mercado Pago debería informar públicamente cuáles son las tasas mínima, máxima, promedio y mediana de sus préstamos personales. También debería precisar cuántos usuarios reciben ofertas en cada rango y qué factores permiten que dos clientes enfrenten costos tan diferentes.

El Banco Central, por su parte, debería explicar si considera suficientes las actuales obligaciones de transparencia y por qué los préstamos personales ofrecidos por proveedores no financieros pueden alcanzar estos niveles sin un límite general equivalente al que existe para determinadas financiaciones con tarjetas de crédito.

Decir que nadie obliga al cliente a aceptar desconoce cómo funciona el crédito de emergencia. Quien necesita dinero para llegar a fin de mes no negocia en igualdad de condiciones con una empresa que conoce sus movimientos, calcula su riesgo y fija unilateralmente la tasa. Puede rechazar la oferta, pero muchas veces la alternativa es dejar sin pagar una cuenta, el alquiler o un medicamento.

El problema no es que Mercado Pago cobre por prestar dinero ni que diferencie las tasas según el riesgo. El problema es que pueda ofrecer un crédito con un costo efectivo superior al 760% anual sin explicar públicamente qué llevó a fijar ese precio, cuántas personas reciben condiciones similares y dónde se encuentra el límite aceptable de ese negocio.

La tecnología hizo que endeudarse fuera más fácil y rápido. No consiguió que fuera más justo. Cuando una plataforma puede cobrar más de 18% por utilizar dinero durante apenas 28 días, la innovación financiera empieza a parecerse demasiado al aprovechamiento de la urgencia.

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