El Centro de Acceso a la Justicia (CAJ) de San Fernando cerró sus puertas de manera definitiva el 30 de diciembre de 2024, tras casi una década de funcionamiento desde su inauguración en septiembre de 2015. Durante su operatividad, el centro atendió más de 15.000 consultas, consolidándose como una referencia local en el acceso a derechos y servicios para la comunidad.
Un cierre marcado por despidos escalonados
Según informaron trabajadores del centro, el proceso de cierre se llevó a cabo a lo largo del 2024, mediante despidos progresivos y la falta de reemplazo de autoridades, lo que llevó a una paralización gradual de las actividades. La medida afectó a un equipo interdisciplinario compuesto por una trabajadora social, una psicóloga, dos abogadas y un administrativo.
Logros destacados del CAJ
En sus años de funcionamiento, el CAJ de San Fernando implementó diversas iniciativas de impacto positivo en la comunidad, entre las que se destacan:
- Protocolo de intervención en casos de violencia de género: Una herramienta clave para acompañar a las víctimas en la formulación de denuncias y garantizar medidas de protección.
- Red de trabajo interdisciplinario: La más amplia de la región, integrando áreas gubernamentales de salud, educación, seguridad, justicia y género.
- Mediaciones comunitarias: Más de 3.000 procesos que permitieron resolver conflictos vecinales, cuestiones de cuota alimentaria y régimen de comunicación familiar.
Principales consultas atendidas
El centro se especializó en abordar una amplia gama de problemáticas, entre ellas:
- Casos de violencia de género.
- Cuestiones familiares, como guarda de menores y pensiones alimentarias.
- Trámites relacionados con discapacidad.
- Acceso a documentación para migrantes.
- Consultas laborales vinculadas a derechos y conflictos.
Trabajo articulado a nivel nacional
El CAJ de San Fernando formaba parte de una red nacional de 83 centros, lo que facilitaba la resolución de trámites federales y casos complejos. Un ejemplo destacado fue la asistencia brindada a un ciudadano uruguayo sin DNI, quien logró obtener su residencia permanente tras un año de gestiones coordinadas con diversas instituciones.
Impacto del cierre
El cierre del CAJ representa una pérdida significativa para los vecinos de San Fernando, especialmente para aquellos en situación de vulnerabilidad. Desde su creación, el centro había garantizado acceso igualitario a derechos y servicios, contribuyendo a la resolución de conflictos y la mejora de la calidad de vida de la comunidad.
Con este cierre, se genera un vacío en la atención a problemáticas sociales y jurídicas, dejando a muchas personas sin un recurso clave para resolver sus necesidades. Las autoridades aún no han anunciado mecanismos alternativos para suplir esta ausencia.

