La industria del calzado en la zona norte sufrió un fuerte cimbronazo con el cierre definitivo de la planta de John Foos en Beccar, partido de San Isidro. La tradicional marca de zapatillas decidió poner fin a su producción nacional para reconvertir totalmente su modelo de negocios: a partir de ahora, toda la mercadería será importada directamente desde China. Esta decisión no solo termina con la fabricación local, sino que deja a decenas de trabajadores en la calle y abre una fuerte disputa legal por el pago de las liquidaciones finales.
Según relataron trabajadores de la planta a Zona Norte Diario Online, la empresa dejará de fabricar a finales de abril y comenzó a presionar al personal para que acepte indemnizaciones que apenas alcanzan el 60% de lo que marca la ley. La firma intentaría escudarse en supuestos tecnicismos legales vinculados a la crisis económica y la falta de trabajo como “excusa” para evitar el pago del 100%. Esta maniobra generó indignación inmediata entre los empleados, muchos de los cuales cuentan con décadas de antigüedad en la fábrica bonaerense y denuncian que se intenta manipular su necesidad ante la incertidumbre del cierre.
El giro hacia el mercado asiático era un secreto a voces dentro de los galpones. Desde la línea de producción aseguran que la balanza se venía inclinando hace tiempo hacia el producto terminado que llega del exterior, en detrimento de la manufactura nacional. “La marca va a seguir, pero no se fabrica más acá. Quieren pagar menos de lo que corresponde para liquidar a la gente y seguir el negocio trayendo los contenedores de China”, explicaron los afectados, quienes ven cómo la empresa prioriza la importación sobre el sostenimiento de los puestos de trabajo locales.
En medio de este panorama, los operarios manifestaron sentirse desprotegidos, señalando que el sindicato del calzado por ahora solo ha ofrecido asesoría legal individual sin activar medidas de fuerza contundentes ante el desguace de la planta. El conflicto promete escalar en las próximas horas, mientras se aguardan declaraciones oficiales tanto de la empresa como de los representantes gremiales para determinar si habrá una instancia de mediación que garantice el pago total de los haberes a los trabajadores despedidos en el marco de este cambio de estrategia comercial.