La circulación de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires se vio reducida este martes, con largas filas de pasajeros y demoras generalizadas, en medio de un fuerte conflicto por los costos del sistema. Desde el sector empresario advirtieron que la situación es “inviable” y no descartaron que mañana directamente no haya servicio.
La jornada estuvo marcada por la disminución de unidades en varias líneas, que operan con hasta un 30% menos de frecuencia. En puntos clave como la estación Constitución se repitieron escenas de extensas filas de usuarios que aguardaban durante largos períodos para poder viajar, lo que generó malestar y complicaciones para llegar a horario al trabajo.
El conflicto se da en un contexto de fuerte aumento de costos, especialmente del combustible. Según explicaron las cámaras del sector, el gasoil registró subas superiores al 20% en las últimas semanas, con valores que ya superan los 2.100 pesos por litro en el caso del grado 2, el más utilizado por el transporte.
Marcelo Pasciuto, director de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), fue contundente al describir la situación: “Al subir tanto el combustible y tampoco girar el monto del 60% de subsidio que se gira los primeros días hace inviable el tema. Incluso hoy las empresas no tienen para pagar los sueldos de mañana, que es el cuarto día hábil”.
En esa línea, advirtió que la continuidad del servicio en las próximas horas está en duda. “Que mañana funcione el transporte depende de que entreguen gasoil, que los bancos den descubierto y que colabore el sindicato, sino mañana no sé qué empresa va a trabajar”, sostuvo en declaraciones radiales.
El empresario también cuestionó la falta de respuestas oficiales. “Ninguno organizó una mesa de trabajo para buscar una solución. No hay gestión, y cuando no hay gestión ocurren estas cosas. No se puede manejar un transporte nacional vía WhatsApp a las 9 de la noche”, afirmó.
La reducción del servicio comenzó a aplicarse desde este lunes y fue anunciada días atrás por distintas cámaras del transporte, entre ellas CETUBA, la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA), Empresarios Unidos del Transporte Urbano de la Provincia (Ceutupba) y la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP). En un documento conjunto, señalaron que la medida responde a la imposibilidad de sostener la prestación habitual “con los ingresos vigentes y ante la falta de respuesta de las autoridades”.
Mientras tanto, miles de pasajeros padecen las consecuencias de la menor frecuencia, con demoras que afectan su rutina diaria. Las quejas se multiplican por las dificultades para cumplir horarios laborales, el riesgo de descuentos salariales por llegadas tarde o la necesidad de extender la jornada para compensar retrasos.
En este escenario, el sistema de transporte público del AMBA enfrenta horas decisivas, con la posibilidad concreta de una interrupción total del servicio si no se destraba el conflicto en las próximas horas.
