Niegan arresto domiciliario a una de las secuestradoras de Matías Berardi

Matías Berardi, asesinado a sus 16 años

El Tribunal Oral que condenó a los secuestradores de Matías Berardi, el adolescente de 16 años asesinado el 28 de septiembre de 2010 en Campana, rechazó otorgar prisión domiciliaria a Celeste Verónica Moyano, que cumple una pena de 19 años de prisión por el hecho.

Al negarse a conceder el beneficio, el juez de ejecución de sentencia del tribunal, Daniel Cisneros, remarcó el rol que tuvo la mujer en los hechos, ya que fue una de las integrantes de la familia de secuestradores que salió a la calle a gritar que el chico era un ladrón, para evitar que lo ayudaran cuando escapó de sus captores, antes de ser asesinado, según el fallo.

Moyano pidió el arresto domiciliario para cuidar a su hijo de 5 años, que en la actualidad vive con su hermana, y remarcó que este año murieron su abuela y un tío que ejercía el rol paterno.

Pero el juez remarcó que “no puede pasarse por alto la extrema gravedad de los hechos que llevaron a condenarla, la modalidad de su comisión, el monto de la pena y, particularmente, el rol que tuvo respecto de la víctima, preponderante y decisivo al momento de la huida del joven, con consecuencias irreversibles conocidas por ella, tendientes a lograr la impunidad”.

Además, recordó que el joven estuvo cautivo en la casa familiar con participación de Celeste Moyano junto a una hermana, Ana Cristina y una sobrina, Jennifer Stefanía Moyano, además de los hombres de la familia también condenados.

Berardi tenía 16 años cuando fue secuestrado al bajar de una combi para regresar a su casa en Escobar, luego de una fiesta de egresados.

El adolescente estuvo cautivo en la casa de los condenados en la localidad de Campana, logró escapar y al pedir ayuda en el barrio nadie lo asistió porque las mujeres de la familia salieron a gritar que se trataba de un ladrón que les había robado.

Poco después lo recapturaron y asesinaron de un balazo.

La mujer fue condenada el 29 de mayo de 2013 a 19 años de prisión por secuestro extorsivo agravado.

Sobre el cuidado del niño, el juez ponderó que el pequeño vive con su tía materna, quien trabaja como personal de maestranza en una escuela de Vicente López y en la actualidad cobra salario sin asistir a su lugar de trabajo por la pandemia de coronavirus

Además tuvo en cuenta que el niño mantiene contacto diario por videoconferencia con su mamá y su papá, también condenado por el secuestro de Berardi.

Fuente: (www.zonanortediario.com.ar / Télam)

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