En Ciudadela, partido de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires, un brote de fiebre tifoidea afecta a la comunidad, con 23 casos confirmados y sospechosos reportados hasta el momento, según informó el Municipio a la web Infobae. La infección, causada por la bacteria Salmonella enterica serovariedad Typhi, se habría originado en la contaminación de un tanque de agua en un complejo habitacional, poniendo en alerta a las autoridades sanitarias.
Detalles del brote
El brote, que comenzó en marzo de 2025, tiene como epicentro un complejo habitacional en Ciudadela. De los 23 casos, 6 fueron confirmados mediante análisis del Instituto ANLIS/Malbrán, mientras que los 17 restantes son considerados sospechosos. Entre los afectados, 11 personas requirieron internación, y 3 permanecen hospitalizadas. Las edades de los pacientes oscilan entre los 2 y los 53 años.
Un caso particularmente trágico es el de una mujer de 47 años, madre de un paciente confirmado, quien falleció y es considerada un caso sospechoso. La investigación apunta al agua de un pozo que abastece al complejo como la principal fuente de transmisión. Entre el 9 de marzo y el 22 de abril, se identificaron los primeros casos, y la presencia de la bacteria fue confirmada en dos de ellos, lo que permitió declarar el brote.
¿Qué es la fiebre tifoidea?
La fiebre tifoidea es una infección bacteriana que se transmite principalmente por agua o alimentos contaminados con materia fecal de personas infectadas. Los síntomas incluyen fiebre alta y persistente, diarrea aguda, dolor abdominal o estreñimiento. Sin tratamiento, la enfermedad puede tener una letalidad de entre el 10% y el 30%, pero con atención médica adecuada, esta se reduce a menos del 1%.
El período de incubación varía de 3 días a 3 meses, con un promedio de 1 a 3 semanas. Si no se trata a tiempo, la bacteria se multiplica en el torrente sanguíneo, pudiendo causar complicaciones graves e incluso la muerte. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran 9 millones de casos y 110.000 muertes por esta enfermedad a nivel global.
Medidas y tratamiento
Las autoridades sanitarias han tomado medidas para contener el brote, incluyendo la suspensión del uso del agua de pozo contaminada, el suministro de agua potable y una vigilancia activa de nuevos casos. El tratamiento de la fiebre tifoidea se basa en antibióticos como azitromicina, ciprofloxacina y ceftriaxona. Afortunadamente, las cepas de S. Typhi aisladas en Ciudadela no presentan resistencia antimicrobiana, lo que facilita la eficacia del tratamiento estándar.
Un problema histórico, pero prevenible
Aunque la fiebre tifoidea no es una enfermedad nueva —se remonta a la Antigüedad y pudo haber sido la causa de la “plaga de Atenas” en el 430 a.C.—, sigue siendo un desafío en regiones con acceso limitado a agua potable y saneamiento adecuado. En Argentina, el último brote significativo ocurrió en 2004, lo que resalta la importancia de la vigilancia sanitaria.
Para prevenir la fiebre tifoidea, la OMS recomienda:
- Cocinar bien los alimentos y servirlos calientes.
- Consumir solo leche pasteurizada o hervida.
- Evitar hielo de origen dudoso.
- Hervir o desinfectar el agua potable si no es segura.
- Lavarse las manos frecuentemente con jabón, especialmente tras el contacto con animales o después de usar el baño.
- Lavar y pelar frutas y verduras antes de consumirlas crudas.
Actualización pendiente
El Ministerio de Salud de la Nación informó que emitirá una actualización oficial sobre el brote el próximo lunes, ya que no se incluyeron detalles en su boletín semanal más reciente. Mientras tanto, las autoridades locales y nacionales continúan trabajando para controlar la situación y evitar nuevos casos.
Este brote pone de manifiesto la importancia de garantizar el acceso a agua potable y sistemas de saneamiento adecuados, así como la necesidad de una respuesta rápida ante emergencias sanitarias para proteger a la población.

