La Policía bonaerense allanó este domingo la casa del futbolista Mauro Icardi, ubicada en el barrio privado La Isla de Nordelta, en Tigre, en el marco de una investigación iniciada a partir de una denuncia de Wanda Nara por presuntas lesiones contra Francesca, la hija de 11 años que ambos tienen en común. El procedimiento se realizó el mismo día en que la Justicia le concedió al delantero la eximición de prisión, aunque continúa vigente una prohibición de acercamiento y contacto con la menor por 45 días.
Según informaron fuentes policiales a Infobae, el allanamiento estuvo a cargo de efectivos del Destacamento Villa La Ñata y fue ordenado por el Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre, perteneciente al Departamento Judicial de San Isidro, con el objetivo de realizar diligencias vinculadas con la investigación.
Durante el operativo también participó personal del Sistema de Emergencia Social de Tigre, del área de Infancia. Hasta el momento, las autoridades no informaron sobre el secuestro de elementos en la vivienda.
La intervención policial se produjo luego de que el juez de Garantías Orlando Abel Díaz resolviera concederle a Icardi la eximición de prisión en la causa por presuntas lesiones leves agravadas. La medida fue solicitada este domingo a las 8.15 por su abogado defensor, Francisco Oneto, en los términos del artículo 185 del Código Procesal Penal bonaerense.
Al analizar el pedido, el magistrado consideró que el delito investigado contempla una escala penal de seis meses a dos años de prisión y que, ante una eventual condena, la pena podría ser de ejecución condicional.
En consecuencia, resolvió concederle el beneficio bajo caución juratoria, lo que implica que el futbolista deberá comprometerse a someterse al proceso judicial. Además, dispuso que se presente ante el juzgado dentro de los próximos cinco días para formalizar la medida, bajo advertencia de que podría ser revocada en caso de incumplimiento.
La resolución no modifica la medida cautelar dictada el sábado, que le prohíbe a Icardi acercarse o mantener contacto con Francesca durante 45 días. De esta manera, el delantero podrá permanecer en libertad mientras avanza la investigación, pero deberá respetar las restricciones impuestas por la Justicia.
La causa se inició el viernes 6 de noviembre, cuando efectivos del Comando de Patrullas de Tigre acudieron a la vivienda de Nordelta tras recibir un llamado al 911. En el lugar entrevistaron a Wanda Nara, quien denunció que su expareja había reprendido y encerrado en una habitación a Francesca.
De acuerdo con el relato de la conductora, la niña logró comunicarse con ella mediante WhatsApp desde una computadora para pedirle ayuda. Siempre según la denuncia, la menor manifestó que estaba sola, tenía miedo y que su padre le había pegado.
El informe policial señala que Francesca consiguió salir de la vivienda por sus propios medios y quedó al cuidado de su madre. También se encontraba en la propiedad Isabella, la otra hija de la expareja, quien posteriormente salió y se reunió con Nara.
Los efectivos consignaron que Icardi permanecía dentro del inmueble y que se negó a entrevistarse con el personal policial.
Ante esta situación, el fiscal Julio Petrucci, titular de la UFI de Género de Tigre, dispuso iniciar actuaciones por lesiones, tomar declaración testimonial a Wanda Nara y realizar un reconocimiento médico legal a Francesca.
La investigación continúa abierta para determinar las circunstancias del episodio denunciado y establecer si existió responsabilidad penal por parte del futbolista.

