Sebastián Pareja, el cerebro detrás del armado de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires y hombre de confianza de Karina Milei, pisó fuerte este martes en San Isidro. Con una agenda que incluyó recorridas por el centro comercial, charlas con vecinos en el tradicional mástil y una visita a una fábrica local, el libertario buscó mostrar músculo político. Pero el plato fuerte estuvo en una reunión en un bar céntrico, donde se juntó con referentes del PRO disidente y dejó afuera, deliberadamente, a los concejales libertarios del distrito.
El encuentro tuvo como protagonistas a figuras que, aunque forman parte del bloque PRO San Isidro, no responden al intendente Ramón Lanús, un bullrichista con guiños al universo libertario. Entre ellos destacaron la exconcejal Rosalía Fucello, referente de ese sector, y las concejales Gabriela Martínez y Viveka Nyborg Andersen. También estuvieron Rodolfo “Pipo” Paolucci, excandidato a intendente de LLA en San Isidro, y Alejandro Martucci, coordinador local del espacio, además de Ramón Vera, excandidato libertario en Moreno y coordinador del espacio en la Primera Sección. La foto de este grupo disparó rumores: ¿un pase masivo del PRO disidente a LLA está en el horizonte?.

“Vinimos a charlar con los vecinos, fuimos a una fábrica y llevamos la realidad de La Libertad Avanza a San Isidro. Queremos que sepan que este distrito tiene gente con ganas de cambiar el país y la provincia”, dijo Paolucci a la web Conurbano Político. Fucello, por su parte, dejó en claro su postura: “Hace tiempo que vengo dando una mano al gobierno. No tengo dudas de que la forma de sacar a Kicillof es unir esfuerzos”.
Sin embargo, el dato que más dio que hablar fue la exclusión total de los concejales libertarios locales: María Feldtmann y Débora Ruiz Ceballos, cercanas a Victoria Villarruel, y Alberto Montes, alineado con José Luis Espert. Paolucci justificó el ninguneo diciendo que “no invitamos a ninguna figura política, ni a favor ni en contra”. Desde el entorno de las ediles, en cambio, explicaron que no asistieron porque estaban en una comisión de Seguridad atendiendo a vecinos afectados por la delincuencia. “Esa era la prioridad”, remarcaron.
El trasfondo político no pasó desapercibido. Mientras Pareja y su equipo tejen puentes con sectores desencantados del PRO —incluso se habló de un posible salto de Lanús al oficialismo libertario—, la ausencia de los ediles de LLA enciende alertas sobre internas en el espacio de Milei. Con las legislativas de 2025 en la mira, San Isidro se perfila como un laboratorio de alianzas y tensiones que podrían marcar el rumbo de La Libertad Avanza en la provincia.

