Las imágenes son breves pero contundentes. Se escucha primero el ruido, luego el forcejeo y enseguida la amenaza: “Callate porque te mato. Callate porque te matamos”. Así comenzó el violento asalto a Mónica Eugenia Mancini, la jubilada de 82 años conocida en redes sociales por sus contenidos de cocina, en su casa de San Isidro.
El ataque ocurrió durante la madrugada del 9 de enero. Las cámaras de seguridad de la vivienda registraron el momento en que la mujer, tras oír ruidos en el techo, se acercó a la puerta y fue interceptada por los delincuentes. En las imágenes se observa cómo la empujan hasta hacerla caer, la reducen y le exigen dinero mientras la amenazan de muerte.
“En la primera que… te matamos. Dame la plata”, se escucha decir a uno de los asaltantes. En otro tramo del video, uno de los jóvenes llama por teléfono a un cómplice y le indica: “Está acá la señora, decile cómo se llama”. La secuencia revela que no actuaban solos ni improvisaban: recibían instrucciones en tiempo real.
Ante el fiscal Patricio Ferrari, Mancini relató que ese mismo día había subido a Instagram una historia avisando que regresaba al país. Horas después, ya acostada, comenzó a escuchar ruidos extraños. Cerca de las 2.30 de la madrugada, cuando fue al baño, un adolescente armado la sorprendió, la tiró al piso y la ató. “Me ataron, me pegaron y me amenazaron de muerte”, declaró.
La mujer aseguró que los delincuentes le mostraban en el celular publicaciones de su cuenta y una foto donde aparecía con un collar dorado. “Me decían que se los entregue”, contó. También le exigieron dinero en efectivo, euros y claves bancarias. Según su declaración judicial, tenía alrededor de 10 millones de pesos en su cuenta. Durante el robo le sustrajeron un millón de pesos, cien euros, joyas, su teléfono y realizaron transferencias.
Uno de los momentos más perturbadores del relato fue cuando describió las amenazas: “Me amenazaban con arrojarme agua caliente si no decía la verdad”. La referencia a la “tira hirviendo” —como ella misma lo explicó— formó parte del mecanismo de intimidación que utilizaron para quebrarla mientras permanecía atada en el piso.
Tras varias horas, logró desatarse. “Recé un rosario y agradecí por las almas del purgatorio”, declaró. Todavía en estado de shock, llamó a su hijo y luego recibió atención médica por las lesiones físicas y el impacto emocional.
La investigación judicial determinó que el asalto fue ejecutado por menores de edad pero coordinado desde la cárcel por integrantes de la denominada Banda del Millón, quienes utilizaban teléfonos celulares para dirigir los movimientos por videollamada. En los allanamientos se secuestraron dispositivos y fueron identificados como presuntos líderes Brandon Imanol Brites y Lucas Ezequiel Merelles, alojados en las unidades 45 de Melchor Romero y 9 de La Plata. Otros jóvenes permanecen prófugos.
El video se convirtió en una pieza central de la causa y expone con crudeza la modalidad: información obtenida de redes sociales, logística organizada desde prisión y adolescentes como brazo ejecutor. Pero más allá de la mecánica delictiva, lo que quedó grabado fue el instante en que una mujer de 82 años escuchó en su propia casa la frase que marcó la madrugada: “Callate porque te mato”.

