A raíz del temporal y las recientes inundaciones que dejaron una importante cifra de fallecidos y ciudadanos sin techo en distintos puntos de Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata, los vecinos de Zona Norte -a travís de Cáritas San Isidro-, se congregaron voluntariamente en el Colegio Marín para aunar esfuerzos y concretar en acciones su solidaridad con los damnificados.El gimnasio Juan Pablo II del Colegio Carmen Arriola de Marín fue la sede de una inmensidad de donaciones destinadas a los sectores más golpeados de la sociedad durante el temporal del 2 de abril.
Los primeros días la fuerza de trabajo, clasificación y convocatoria, estuvo en manos de alumnos de varios colegios secundarios de Zona Norte: Marín, Martín y Omar, Santa María de Luján, San Juan el Precursor, Todos los Santos y Labardín.
“Esta catástrofe llevó a que nuestros jóvenes decidieran sumarse y ponerse de verdad al servicio, lo que significa un profundo aprendizaje. La necesidad se hizo palpable y con las situaciones duras y conmovedoras de los afectados por las inundaciones uno no puede mirar para otro lado. Deberíamos siempre estar atentos a los espacios que se generen porque un país se construye desde el aula”, destacó Silvia Brea, Directora del secundario del Colegio Marín.
El uso de las redes sociales como Facebook o Twitter (@grupomarin, @prensamarin, @caritasAR, @obispadoSI) fue decisivo para lograr la convocatoria de voluntarios y precisar el tipo de mercadería que más se necesitaba. Así, en los días más concurridos hubo alrededor de mil personas de diferentes edades reunidos con un solo objetivo: ayudar.
Gracias al importante volumen de donaciones, se llegó a enviar 65 vehículos de carga -entre camiones, semi remolques, fletes, camionetas- y casi 50 automóviles particulares.
La mercadería y la vestimenta se fueron despachando según las necesidades y los pedidos espontáneos provenientes de varias organizaciones, localidades y ciudades: La Plata, San Isidro, Beccar, Barrio La Cava, Virreyes, Bajo Boulogne, Las Tunas, Troncos de Talar, Munro, San Fernando, Merlo Moreno, City Bell, Martínez, Don Torcuato, Victoria, El Chaco y Capital Federal.
Tambiín fueron enviados a la Organización Tamborcitos, la Cooperativa La Juanita, el Ejírcito de Salvación y la Fundación Conin.
La repercusión de la colecta fue tan amplia, que una gran parte de la indumentaria donada se destinó a algunas parroquias de la diócesis de San Isidro y de la provincia del Chaco.
“A todos los que de una u otra forma donaron tiempo, brazos, comida, dinero, ropa, etcítera, un millón de gracias y que nuestro Señor bendiga su generosidad, entrega y amor genuino por el prójimo”, expresó Juan Sabogal, director de Cáritas San Isidro.
Si bien la sede del Colegio Marín ya no recibe más donaciones, aún se puede colaborar en el Predio Ferial de Palermo -La Rural- y en la Parroquia San Cayetano de Liniers.
Fuente: www.zonanortediario.com.ar