Respetar la estabilidad jurídica. El convenio colectivo de trabajo es ley

Columna de opinión del intendente de Tigre Julio Zamora a propósito del pase a planta permanente de municipales, cuestionado por la oposición.

La Constitución Nacional prevé que las leyes asegurarán la estabilidad del empleado público.

Incluso la jurisprudencia estadounidense fundamenta acertadamente la estabilidad del empleo público en la continuidad de la administración estatal, evitando que los eventuales cambios en el gobierno se traduzcan en cambios en la estructura de empleados.

El 8 de abril de 2021 suscribimos el Convenio Colectivo de Trabajo con los sindicatos municipales de Tigre. Dicho convenio fue homologado por la cartera laboral mediante Resolución Nº 1.218 del 13 de abril de 2021, convalidado por el voto unánime de los concejales el mediante la Ordenanza Nº 3815/21 y debidamente promulgada mediante el Decreto Nº 1.229 del 30 de Julio de 2021.

Se trata de un convenio laboral con perspectiva de género, donde el trabajador cuenta con mecanismos ágiles de protección ante la violencia laboral. Se crearon modernos instrumentos de negociación que evitan los conflictos y resuelven diferencias mediante el diálogo y consenso de las partes. Asimismo, se eliminaron los perniciosos adicionales no remunerativos y consecuentemente, se mejoró de manera automática el ingreso de los jubilados municipales.

Además, se estableció el compromiso del estado municipal para que en el bienio 2021/2022 se incorporen a la planta permanente los trabajadores municipales cuya antigüedad supere el año de servicios. De esta forma, los trabajadores alcanzan certidumbre de su futuro laboral y la administración municipal se fortalece también, al evitar que eventuales cambios de gobierno tomen represalias laborales sobre los empleados.

En el presupuesto votado por el Honorable Concejo Deliberante en diciembre de 2021, se establece una limitación a la obligación contraída por el Estado, limitando la posibilidad de pase a planta a solamente un diez por ciento (10%) para el próximo ejercicio, incumpliendo de esta forma con la ley laboral.

Por tal motivo, y por resultar dicho artículo contrario al orden público laboral (recordemos que el Convenio Colectivo de Trabajo, una vez homologado por la autoridad laboral, es ley para las partes), procedí a vetar el artículo en cuestión, constituyendo mi único veto -y espero el último-, en mis ocho años de gestión como intendente municipal de Tigre.

Asimismo, el día viernes tomé conocimiento de un despacho por parte de un grupo de cuatro concejales de la Comisión de Legislación, insistiendo en la promulgación del artículo que intenta negar el derecho de las y los trabajadores, consagrado en la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, a suscribir un Convenio Laboral.

Quiero apelar a la racionalidad de los ediles que participarán en la sesión en que se trate este artículo, sin dejar de expresar mi opinión al respecto: este intento de avanzar sobre los derechos laborales me recuerda a una etapa de la Argentina en donde las ideas neoliberales intentaron emilminar las conquistas logradas por las y los trabajadores a través de muchos años de lucha, sangre y sufrimiento. Es decir, exactamente lo que propone Juntos por el Cambio en caso de volver al gobierno: precarización laboral y jubilatoria, entre otros rasgos de un ajuste general que recaerá sobre los más débiles de nuestra sociedad y que promete ser salvaje.

Por eso mismo es que algunos piden estabilidad jurídica a la hora de asegurar las inversiones extranjeras, pero cuando se trata de los derechos de las minorías o de la clase trabajadora no les tiembla el pulso para borrar con el codo lo que hace poco legislaron y aprobaron.

Quienes creemos en la defensa de los derechos de todos los actores de nuestra vida democrática, debemos tomar una posición decidida. Y ceo que es preciso que esta toma de posición sea, lo digo desde mi más profunda humildad pero también con absoluta convicción, la impronta de toda la legislación social y especialmente laboral que se genere en nuestro país de aquí en adelante, así como de las políticas públicas tanto a nivel municipal, como provincial y nacional. No ceder ante las presiones de quienes quieren cercenar derechos sino, por el contrario, plantarnos firmemente en nuestra postura histórica: defendemos los derechos existentes y creamos derechos nuevos.
Tenemos la obligación moral de no dar un sólo paso atrás.

Asegurando la estabilidad del empleo público municipal no defendemos un circunstancial gobierno, sino que defendemos la capacidad de gestión por parte del Estado, así como sus acciones y políticas en beneficio de los vecinos y las vecinas de Tigre.

Estemos atentos y ocupados, sin descanso, para lograr un Estado que garantice los derechos de todos y todas, no uno que los cercene.

Fuente: (Por Julio Zamora - Intendente de Tigre)