Diego Enrich: “Los contagios no se dan en las escuelas”

El presidente del Concejo Deliberante de Vicente López Diego Enrich habló con “Aquí no ha pasado nada”, espacio radial de Zona Norte Diario Online. En la charla abordó la situación del distrito ante la segunda ola de Covid-19, criticó las medidas de restricción a los comercios y apoyó el fuerte reclamo del intendente Jorge Macri por la vuelta de las clases presenciales.

Consultado al comienzo de la nota sobre la situación actual de Vicente López, Diego Enrich explicó: “La verdad que lo del año pasado nos debería haber enseñado un poco mejor para encarar este año de otra manera. Muchas veces como municipio tenemos que acatar las normas que se bajan de Nación y Provincia, por lo que no tenemos la libertad de acción en muchos temas en los que nos gustaría poder decidir por nosotros mismos. Entendemos que siempre dependemos de la Provincia, siendo así hay muchas situaciones que nos obliga a tener que hacer lo que nos dicen, y desde ese lugar tratar de contener a los vecinos de la mejor manera, desde los comerciantes hasta los chicos de los colegios, siempre pensando en propuestas para tratar de hacer las cosas más llevaderas en este momento tan difícil que nos toca vivir”.

En ese sentido, sobre el reclamo de volver a las clases presenciales destacó: “Lo planteamos en su momento y también desde Ciudad, acompañados de información es que los contagios no se dan en las escuelas. Obviamente que sí hay más movimientos, pero se puede hacer tomando los recaudos necesarios y viendo que la gente ha entendido que estamos en una situación de la que tenemos que cuidarnos entre todos. En Vicente López no veo gente sin barbijo, por ejemplo, veo a los comerciantes pensando en cómo hacer para cuidar a los clientes que se acercan. El tema de las escuelas quedó como una cuestión caprichosa y electoral dentro de una situación realmente compleja. Te lo digo como padre: mi hijo de 5 años está ansioso y noto cambios en él que son difíciles de contener porque estaba acostumbrado a un ritmo que desde el año pasado no tenía, arrancó a principio de año y generó una nueva costumbre y una nueva situación, y compañero, relacionarse, y gastar esa energía que tiene un chico de 5 años, y ahora lo tengo que tener en casa y cuando hace algo, lo hace a través de una computadora. Y es interferir o intervenir en el juego que está haciendo en ese momento para pedirle que se siente a ver a una maestra a través de una pantalla, y yo tengo la posibilidad de tener esa pantalla para que se siente, mientras otros ni siquiera tienen esa posibilidad, entones terminan fuera del sistema completamente. Al momento de tomar estas decisiones tan drásticas, no es simplemente ir o no al colegio, es todo lo que implica ir al colegio: es contener, relacionarse, organizarse, hay un montón de cuestiones que van de la mano. Pedagógicamente, es muy grande el impacto que estamos teniendo en estos chicos. Por el otro lado, mi hija más grande, de 9, está generando una capacidad impresionante para autoadministrarse, porque ya maneja una agenda un poco más correctamente, se anota con mi ayuda y de mi mujer, para que pueda estar más ordenada, pero de repente sola se levanta de la televisión porque tiene clase de lengua. Está generando herramientas que tal vez, no hubiera desarrollado tan rápido de otra manera. Pero recalco: tiene la suerte de tener la computadora para poder conectarse, cuando no está la computadora, la situación es mucho más compleja”.

Asimismo disparó que ante la disparidad entre Ciudad y Provincia, “hay mucha gente buscando vacantes en Ciudad. Hay vecinos de Vicente López cuyos hijos están yendo al colegio en Ciudad. Ellos sí van a las aulas. Es ridículo absolutamente”.

Por otro lado, respecto de si desde el Municipio se platean impulsar -como ocurrió el año pasado- mayores aperturas ante las restricciones decididas por Nación y Provincia, Enrich subrayó: “La situación para el mundo gastronómico es dramática, en muchas ocasiones irrecuperable, y a los primeros que le golpean la puerta es a nosotros y no tenemos más para decir que es una norma que baja de Provincia. Como municipio hacemos los mayores esfuerzos que se pueden para permitir el funcionamiento al aire libre. Ahora se viene el invierno y ¿quién va a salir a comer a la intemperie con cuatro grados en invierno? Es muy difícil que un restaurante pueda cumplir con sus obligaciones con dos o tres mesas llenas por mediodía, y ni que hablar con la imposibilidad de trabajar de noche. ¿Si podemos trabajar de día, por qué no de noche? Trato de tener un sentido común. ¿Qué diferencia de contagio hay entre cenar y almorzar? Quiero que alguien me diga por qué. Sí, tiene que haber un motivo y entiendo que van a decir ‘el movimiento a cierta hora’. Si yo abro un restaurante hasta las 20, ¿el virus empieza a contagiar a las 21 o a las 20.01? Ahí es donde tengo dificultades para comprender, más entendiendo la situación que viven hoy los gastronómicos. Hoy la están pasando pésimo, tratan de mantener a los empleados, no los pueden despedir por una reglamentación que te lo impide o te obliga a una doble indemnización y te deja fuera de la cancha absolutamente. Son temas en los que uno tiene que poner en juego el sentido en común y no dejar de trabajar en prevención. Y todo esto, después de un año entero de vivir en esta situación, demuestra que no aprendimos nada en todo un año. Es terrible no haberse ocupado de tener la cantidad de vacunas que tienen hoy Uruguay y Chile, países vecinos de un lado y del otro. Hoy son el ejemplo de vacunación en Latinoamérica”.

Finalmente, sobre cómo avanza la campaña de vacunación local, Enrich concluyó: “Todo lo que llega, lo utilizamos y se vacuna a quienes tienen pedidos o turnos hace tiempo. Tengo muchos amigos que me preguntan ‘¿qué pasa con mi vacuna?’. Me pasó con una tía abuela mía de 93 años que me llamaba todos los días. Y la única respuesta que yo podía darle es que es algo que administra la Provincia. Siempre somos la primera puerta que golpean, y en este caso Vicente López administra lo que recibe. Cuando las damos nosotros, se dan en tiempo y forma, y en otros casos las aplica la Provincia, y ahí estamos más atrasados y lo único que podemos hacer es ver que se la den a quien tenía turno. Es una situación compleja la de la vacunación y me lleva a tener mucho enojo e impotencia ante lo que estamos viviendo”.

Fuente: (www.zonanortediario.com.ar)