Las elecciones legislativas y municipales realizadas este domingo en Salta, Jujuy, Chaco y San Luis dejaron un saldo favorable para los oficialismos provinciales, que lograron imponerse en todos los distritos y reafirmar su dominio territorial. En un contexto de fragmentación política nacional, los gobernadores lograron validar su gestión con resultados sólidos en las urnas, aunque no sin advertencias en ciertos bastiones urbanos.
En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz logró una victoria holgada al asegurar el control de ambas cámaras legislativas. Su espacio se quedó con 11 de las 12 bancas en juego en el Senado y con 20 de las 30 de Diputados. No obstante, el dato saliente fue el desempeño de La Libertad Avanza, que se impuso en la capital provincial tanto para senadores como para diputados, superando el 35% de los votos. El triunfo libertario en ese distrito dejó un mensaje claro sobre el avance de ese espacio en zonas urbanas, a pesar de que no logró disputarle el poder real al oficialismo.
En Jujuy, el Frente Jujuy Crece —que responde al gobernador Carlos Sadir— se impuso con el 38% de los votos y ganó en todos los departamentos. La Libertad Avanza, que se ubicó en segundo lugar, quedó lejos de poner en riesgo la hegemonía del oficialismo, que mantiene el control de la Legislatura sin mayores sobresaltos.
También fue clara la victoria en Chaco, donde el gobernador Leandro Zdero logró consolidar su espacio gracias a la alianza con los libertarios. La fórmula compartida bajo el sello “Chaco Puede + LLA” obtuvo el 45,2% de los votos y se quedó con 8 bancas en la Legislatura unicameral. El peronismo, nucleado en el Frente Chaco Merece Más, quedó en segundo lugar con el 33,6% y consiguió 7 bancas. La coalición entre radicales y libertarios marca una novedad en el escenario provincial y plantea interrogantes hacia adelante.
En San Luis, la victoria del oficialismo fue aún más contundente. El frente Ahora San Luis, liderado por el gobernador Claudio Poggi, alcanzó el 47,2% de los votos, mientras que el peronismo, representado por el Frente Justicialista, apenas llegó al 26%. La Libertad Avanza no participó de la contienda, y la elección se dio en un clima de polarización clásica entre oficialismo y oposición peronista, que terminó con una amplia ventaja para el primero.
Con matices y realidades políticas diversas, el hilo común en las cuatro provincias fue el respaldo a los gobiernos locales. Más allá de la irrupción de nuevos actores, como los libertarios, y de la tensión creciente en el plano nacional, la mayoría de los votantes se inclinó por renovar la confianza en las gestiones provinciales. El mensaje no es menor en un año marcado por la incertidumbre económica, las tensiones federales y una relación cada vez más compleja entre Nación y provincias.

