Con una inversión que supera los 530.000 millones de pesos, el gobierno bonaerense despliega estrategia integral destinada a fortalecer la prevención, la coordinación y la capacidad de respuesta frente a los fenómenos meteorológicos cada vez más extremos en la Provincia.
El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos puso en marcha el Plan de Gestión del Riesgo Climático, una estrategia integral destinada a fortalecer la prevención, la coordinación y la capacidad de respuesta frente a los fenómenos meteorológicos extremos que afectan cada vez con mayor frecuencia al territorio bonaerense.
La iniciativa surge ante el aumento de la recurrencia e intensidad de los eventos asociados al cambio climático y un anticipó frente a la previsión del fenómeno de El Niño de características muy intensas, que podría provocar períodos de lluvias intensas, inundaciones y temperaturas anómalas en distintas regiones de la provincia.
El Plan tiene como objetivo ejecutar medidas estructurales y no estructurales que permitan fortalecer la capacidad de respuesta ante los efectos del cambio climático, a través de tres ejes de acción principales: monitoreo, alertas tempranas y coordinación; acciones de prevención y respuesta; y medidas estructurales.
En materia de monitoreo y coordinación, el Plan contempla herramientas y ámbitos de gestión como el Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH) (SIMPARH), el Comité de Gestión de Riesgo y Emergencia (CORE), la Mesa de Riesgo Hídrico y los informes de humedad del suelo y precipitación acumulada elaborados por la Autoridad del Agua (ADA). Estas herramientas permiten contar con información hidrometeorológica oportuna y confiable para anticipar la evolución de las condiciones hídricas, optimizar la planificación de intervenciones y orientar recursos en el territorio.
El segundo eje prevé acciones de prevención y respuesta inmediata, entre ellas la limpieza y mantenimiento de arroyos para mejorar la capacidad de escurrimiento y gestionar excedentes hídricos; la reparación de vías de acceso y tramos anegados para garantizar la transitabilidad y la salida de la producción; y la implementación de planes de contingencia frente a olas de calor para asegurar el acceso al agua potable y la energía eléctrica ante interrupciones de los servicios públicos.
Y un último eje, que incorpora Medidas Estructurales orientadas a la adaptación y mitigación de los impactos climáticos que incluye la prevención del riesgo hídrico en ciudades a través del cual se prevé 135 intervenciones y 7 estudios vinculados a drenajes urbanos y defensas costeras, con una inversión de $284.983 millones. Además, la adaptación productiva a extremos climáticos con 10 intervenciones de infraestructura hidráulica regional destinadas a fortalecer la resiliencia del sector agropecuario frente a inundaciones y sequías, con una inversión de $245.759 millones.
Con este Plan, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos consolida una agenda de trabajo orientada a anticipar riesgos, proteger a las comunidades y fortalecer la resiliencia de la Provincia frente a los desafíos que plantea el cambio climático.

