Cole trajo tres puntos de Maschwitz

Colegiales superó por 1 a 0 al Deportivo Armenio como visitante y se trajo tres puntos importantes para Munro; Lucio Cereseto fue el autor del único gol de la tarde; el Tricolor sumó su segundo triunfo en dos presentaciones para alimentar su sueño.Con la incógnita de saber si se jugaba o no el partido a causa del temporal de lluvia y granizo, Colegiales viajó a Ingeniero Maschwitz con su ilusión a cuestas. Enfrente iba a estar un equipo que siempre lo complica, como el Deportivo Armenio.

De entrada, la visita mostró que iba a buscar ser el protagonista del match. Lucas Vicente se proyectó con la pelota dominada y soltó para Ángel Vildozo en la puerta del área. El delantero castigó desde afuera, pero Marcelo Bangert voló para desviarla al córner.

Por su parte, el local intentaba lastimar sobre la banda derecha. La tentación era ganarle las espaldas a Vicente, cada vez que el lateral se mandaba al ataque.

Más tarde, Cole volvió a inquietar. Vicente la cambió de frente y lo encontró solo a Mariano Barale. El Rana avanzó por su banda para mandarla al área, Vildozo no llegó a soplarla y Lucio Cereseto la punteó, pero se le fue por arriba del travesaño.

Gracias a esa vía, los de Atilio Svampa abrieron el marcador. Barale volvió a romper el molde por la derecha, dejó a un rival en el camino, llegó al fondo y sacó un centro rasante, paralelo a la raya de fondo. Por el segundo palo apareció Cereseto, que esta vez no perdonó y la mandó a guardar.

Armenio sintió el impacto del gol y Colegiales intentó capitalizar el momento. De la mano de un Barale intratable, la visita era más que su rival. En el fondo, Císar Leguizamón Arce era un estandarte; en el medio, Híctor Buzzi luchaba como un león, y la dupla de atacantes buscaba por todos lados.

En la última del primer tiempo, Cole estuvo a punto de aumentar la ventaja. Vicente mandó un centro preciso al área chica, Vildozo cabeceó solo y Bangert, a puro reflejo, la manoteó al tiro de esquina.

Para el complemento, Fernando Ruiz metió dos cambios para buscar torcer la historia. Sin embargo, las variantes no le dieron resultado y el encuentro se fue haciendo cada vez más chato.

Lo más vistoso fue un caño divino que Barale –fue su tarde- le metió a Cristian Quiñónes. Una verdadera perla en una tarde gris, con lluvias intermitentes en Ingeniero Maschwitz.

Más por obligación que por otra cosa, Armenio intentó llegar al empate. Sin embargo, siempre chocó con una defensa sólida y un arquero como Horacio Ramírez, que transmitió seguridad a cada momento.

Colegiales jugó con mucho oficio el segundo tiempo y no le dio espacios a su rival. Por eso, los segundos 45 minutos estuvieron de más, ya que los de Svampa habían justificado la victoria en la primera etapa.

Tras el pitazo final, Cole sumó su segundo triunfo del campeonato, en igual cantidad de presentaciones. Tal como se lo había planteado antes de comenzar la temporada, el quipo está buscando pelear arriba. Con esta actitud, con este compromiso, el buen juego y siempre con los pies sobre la tierra, Colegiales puede estar para cosas importantes.

Fuente: zonanortediario.com.ar