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Ishii pidió renovar el peronismo y advirtió: “El liderazgo no se hereda ni se impone”

El senador bonaerense reclamó una “autocrítica profunda” después de las últimas derrotas electorales. El planteo aparece en medio de la interna del PJ y contiene una paradoja: quien cuestiona la permanencia de “los mismos dirigentes” controla políticamente José C. Paz desde 1999.

El senador bonaerense Mario Ishii volvió a intervenir en la discusión interna del peronismo con un mensaje dirigido “a los compañeros”, en el que reclamó revisar los liderazgos, las estrategias electorales y las formas de conducción del movimiento.

“El peronismo no puede seguir esperando resultados distintos haciendo siempre lo mismo”, sostuvo el dirigente. Según planteó, si el espacio continúa “con los mismos dirigentes, las mismas estrategias y la misma forma de conducir” que lo llevaron a las últimas derrotas, volverá a obtener los mismos resultados.

Ishii también aseguró que nadie puede pretender conducir eternamente un movimiento político sin realizar una autocrítica profunda y dejó una de las frases más significativas de su publicación: “El liderazgo no se hereda ni se impone: se renueva con resultados, con participación y con el respaldo de la gente”.

El mensaje aparece mientras el peronismo intenta procesar la derrota sufrida en las elecciones legislativas nacionales de octubre de 2025. La Libertad Avanza obtuvo entonces alrededor del 40,8% de los votos, frente a cerca del 31,7% alcanzado por el peronismo, aunque por tratarse de una elección con listas diferentes en cada provincia no existe un escrutinio nacional unificado por coalición.

El oficialismo nacional consiguió, además, revertir en la provincia de Buenos Aires el resultado de los comicios provinciales de septiembre. Menos de dos meses antes, Fuerza Patria había vencido a La Libertad Avanza por más de 13 puntos: obtuvo el 47,18% frente al 33,77% de la fuerza libertaria.

Asimismo, el planteo de Ishii contiene una contradicción difícil de pasar por alto. El actual vicepresidente primero del Senado bonaerense forma parte de la estructura histórica que ahora invita a renovar.

Llegó por primera vez a la intendencia de José C. Paz en 1999 y, salvo durante los períodos en los que ocupó otros cargos, mantuvo desde entonces el control político del distrito. En diciembre de 2025 pidió licencia para asumir como senador provincial por Fuerza Patria y dejó el Ejecutivo municipal interinamente en manos de Lorena Espina.

Por lo tanto, Ishii ya no ejerce actualmente la intendencia: es su titular formal en uso de licencia. Su cargo efectivo es el de senador bonaerense, con mandato hasta 2029, y ocupa además la vicepresidencia primera de la Cámara alta provincial.

La llegada de Espina a la intendencia tampoco representó una ruptura política con el esquema anterior. La entonces directora municipal de Epidemiología fue elegida como una figura de equilibrio para dejar en suspenso la competencia entre Roberto “Roni” Caggiano y Pablo Mansilla, dos dirigentes del círculo de confianza de Ishii que buscan posicionarse para la sucesión de 2027.

La prolongada permanencia de Ishii, sin embargo, fue reiteradamente convalidada en las urnas. En las elecciones de octubre de 2025, el peronismo obtuvo más del 51% de los votos en José C. Paz y su espacio contabilizó su victoria electoral consecutiva número 44. El resultado le permite argumentar que, al menos en su territorio, conserva el “respaldo de la gente” que ahora presenta como condición para ejercer el liderazgo.

Por otro lado, la publicación tampoco puede separarse de la disputa que atraviesa al peronismo bonaerense. Durante los últimos meses, Ishii elevó el tono contra la administración de Axel Kicillof.

En junio cuestionó al gobierno provincial por no habilitar el tratamiento de sus proyectos para declarar las emergencias alimentaria y sanitaria. Durante una sesión del Senado afirmó que el Conurbano estaba “incendiado” e invitó públicamente al gobernador a recorrerlo.

Su designación como vicepresidente primero del Senado también había quedado atravesada por la tensión entre el kicillofismo y el sector alineado con el kirchnerismo. Ishii surgió como una alternativa en medio de las negociaciones entre ambos espacios y quedó ubicado en uno de los lugares institucionales más importantes de la provincia.

Por eso, su mensaje puede leerse en dos niveles. En términos públicos, constituye una convocatoria a discutir por qué el peronismo perdió las elecciones nacionales y cómo puede recuperar competitividad de cara a 2027. En la disputa interna, funciona también como un cuestionamiento a las conducciones actuales y como una forma de posicionamiento personal.

La frase sobre los liderazgos que “no se heredan” adquiere especial relevancia cuando el peronismo comienza a discutir quién encabezará la próxima etapa. Pero también deja planteada una pregunta que Ishii no responde: si la renovación reclamada alcanza solamente a sus adversarios internos o si incluye a dirigentes como él, que llevan más de dos décadas administrando poder dentro del movimiento.

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