El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis; el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco; y el presidente de la FAM, Fernando Espinoza, junto a intendentes e intendentas de provincias de todo el país se presentaron este martes ante el Ministerio de Economía para exigirle al Gobierno Nacional que baje el precio de las naftas y reactive la obra pública.
Al respecto, Katopodis señaló: “Con intendentes e intendentas de todo el país vinimos a exigirle al Ministro Caputo que retrotraiga el precio de la nafta al 1° de marzo, haga las obras que están obligados por ley y frene el recorte de fondos nacionales. La nafta aumentó 542,7% desde que asumió este gobierno, lo que impacta en el transporte, la logística, la producción, los alimentos, y vuelve a golpear el bolsillo de la gente”.
“El estado de las rutas nacionales es escandaloso y este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos del impuesto a los combustibles y del ex impuesto PAIS, que debía invertirse en el arreglo de rutas y caminos. Te cobran y se quedan con la plata, es un fraude”, continuó el Ministro.
Y concluyó: “Milei trabaja para los ricos, todos los días hace un negocio nuevo con los sectores de poder de la Argentina. Es hora de que el presidente se ocupe de los argentinos y argentinas”.
Según el relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG), que nuclea los equipos técnicos de Katopodis, desde que Javier Milei asumió como presidente, el precio de la nafta aumentó un 542,7%, lo que representa una suba, en términos reales, del 63,95%. La situación está generando un grave impacto negativo en la economía de distintos sectores: encarece el transporte, la logística y la producción, y termina trasladándose a alimentos, servicios y bienes básicos de consumo, golpeando nuevamente el bolsillo de las y los argentinos.
Asimismo, se destaca que en lo que va de 2026 el precio de los combustibles ya subió un 24%, más del doble de la inflación y casi 4 veces más que el salario privado registrado. A nivel global, 45 países ya tomaron medidas para amortiguar este impacto, pero Argentina no ha implementado ninguna política en ese sentido, destacan.
Además, el informe da cuenta de que la Argentina está entre los países con el precio de la nafta más caro del mundo. A partir de un relevamiento entre 129 naciones, el país se encuentra entre los 33 que más aumentaron los precios de la nafta desde que se desató el conflicto en Irán.
A pesar de ser un país exportador de petróleo —incluso hacia Estados Unidos –, Argentina tiene precios de combustibles más altos que ese país, con salarios significativamente más bajos, continúa el Informe. Hoy un argentino paga, en promedio, USD 1,42 por cada litro de nafta, mientras que un estadounidense (país al que le exportamos petróleo) paga USD 1,05.
Mientras tanto, el IAG señala que el gobierno sube el monto fijo que grava la nafta y ya representa el 20% del precio total que se paga en surtidores. Esto implica que, de un litro a $2.000, aproximadamente $400 son carga tributaria interna.
El impuesto a los combustibles es el tributo cuya recaudación más creció desde el cambio de gestión y según establece la Ley 23.966, el Gobierno Nacional está obligado a destinar el 28,58% de esa recaudación al Fideicomiso de Infraestructura del Transporte. A su vez, el 50% de ese fondo corresponde ser asignado al Sistema Vial Integrado (SISVIAL), el cual está destinado a mantener la infraestructura de transporte nacional y esto no sucede.
El Ministro Katopodis viene denunciando que, en dos años y cuatro meses de gestión, el Gobierno de Milei lleva recaudados, $6,1 billones a través de impuestos que no fueron ejecutados para obras de infraestructura como establece la ley.
La jornada contó con el acompañamiento presencial de 120 intendentes e intendentas de 14 provincias: Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Santa Fe, Santiago del Estero, San Luis y Tierra del Fuego. También, otros jefes comunales que no pudieron asistir se sumaron con su adhesión, acompañando esta iniciativa a la distancia.