En una masiva convocatoria de la Regional 5B de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FeSiMuBo), llevada a cabo en la sede del Sindicato de Trabajadores Municipales de San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas, la dirigencia gremial y los cuadros orgánicos de la región se reunieron para debatir la crítica situación económica que atraviesa el sector y trazar un plan de acción conjunto.
Estuvieron presentes Hernán Doval, secretario general de la federación a nivel provincial, y Omar Arce, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de San Isidro y delegado regional.
El encuentro funcionó como caja de resonancia del profundo malestar acumulado por el retraso de los haberes frente a la inflación y el avance de los servicios privatizados en los distritos de la zona norte del conurbano bonaerense.
Omar Arce, fue contundente al describir la alarmante realidad que se vive en los distintos distritos que componen la 5B —que nuclea a San Isidro, San Fernando, Tigre, Campana, Pilar, Vicente López y San Martín, entre otros—. En ese sentido detalló las motivaciones de la jornada: “Lo primero que hay que decirle es el lanzamiento de las regionales, y se hizo acá en zona norte. La verdad que desde la conducción, Hernán Doval nos dijo que hagamos el lanzamiento acá y, bueno, vamos a ver cuál es el direccionamiento del discurso que tiene él y cuáles son las políticas a seguir”. Seguidamente, el dirigente apuntó de lleno contra las gestiones municipales sin distinción partidaria: “Nosotros en nuestra región estamos muy preocupados por los bajos salarios, por la precarización y por la no comprensión del rol de la función pública que tienen todos los ejecutivos. Desconocen cómo se administra una municipalidad, y las pruebas están a la vista. Yo creo que esos problemas están en todas las municipalidades, no distingue color político. Hay un abandono de la parte administrativa y se da también que hay municipios que tienen cuentas corrientes, que tienen un montón de cosas, y hay otros municipios que no tienen para pagar los aguinaldos”.
Asimismo, Arce reivindicó de manera categórica el rol institucional de la federación para canalizar la lucha, desestimando los intentos de organización por fuera de las estructuras sindicales tradicionales que terminan diluyéndose ante la rigidez de los departamentos ejecutivos locales. El dirigente de San Isidro remarcó el valor del colectivo organizado: “Nadie se salva solo. Se formaron autoconvocados y no tuvieron respuesta. Tuvieron que negociar con los gremios afiliados a esa federación y a cualquier otra. No hay autoconvocados, no hay nada, somos nosotros los que defendemos a los trabajadores municipales . Es un año muy político, de muchas elecciones, y nosotros queremos estae, que nos escuchen. Porque la verdad que hasta ahora no nos escuchan, hace 30 meses, 32 meses que no tenemos a alguien que nos escuche”.
Por su parte, el conductor de la FeSiMuBo Hernán Doval, centró su análisis en una discusión estructural respecto del verdadero destino de los recursos públicos de las comunas bonaerenses y fustigó con dureza los modelos de privatización que erosionan tanto los salarios como el patrimonio local. Al hacer uso de la palabra, Doval expuso: “Nosotros siempre somos los trabajadores más castigados del sector público. Lo que queremos también discutir es en qué se van los presupuestos municipales, cómo se gastan los presupuestos municipales. Hay que fijarse qué porcentaje del presupuesto se llevan las empresas privadas, de servicio privatizado. Nosotros estamos en contra de las privatizaciones en la municipalidad, de la misma manera que estamos en contra de las privatizaciones a nivel nacional. Defendemos las empresas del Estado como Aerolíneas, como AySA, y también pretendemos que en la municipalidad se defienda el estado municipal. En ese sentido, me parece que también, más allá de una situación precaria en el trabajo, hay una cuestión que tiene que ver con cómo se gastan los presupuestos municipales y qué prioridad se le da al trabajo municipal dentro de los presupuestos”.
En esa misma línea, el titular de la federación recordó con amargura el contraste entre el reconocimiento simbólico recibido durante la crisis sanitaria del COVID-19 y el posterior desamparo material que hoy sufren los empleados públicos locales: “Acuérdese, cuando fue la pandemia, nosotros los trabajadores municipales garantizamos gran parte del aislamiento. Nos dieron premio, nos dieron plaqueta, nos aplaudieron, nos hicieron homenaje, pero los sueldos siguen siendo los mismos”.
Doval también expuso de forma pormenorizada las enormes asimetrías existentes en el territorio bonaerense: “Mirá, existen varias situaciones en la Provincia. Hay municipios que tienen buenos sueldos, tenés municipios más o menos, y también tenés municipio con 200.000 pesos de sueldo básico. Nosotros lo que decimos es que hay municipios que tienen recursos para pagar mejores salarios, hay municipios que no. Hay municipios que tienen recursos porque tienen turismo, en el caso de la costa, porque tienen soja como en el interior; por otro lado hay municipios que no tienen nada, a esos hay que auxiliarlos para que paguen mejores salarios. Los intendentes de esos municipios tienen que hacer una reevaluación de cómo gastan los presupuestos. Si un tercio del presupuesto se lo lleva una empresa privada, bueno, hay algo que está mal o hay algo que hay que corregir, ¿no?”.
Hacia el final de su intervención, y de cara al escenario electoral que se avecina en el horizonte político, Hernán Doval hizo un fuerte llamado de atención al peronismo y a toda la dirigencia de la oposición, reclamando humildad y una verdadera representación para los trabajadores dentro del armado de los futuros frentes de poder. Con tono reflexivo pero firme, el líder de FeSiMuBo concluyó: “Nosotros somos parte del movimiento obrero, creemos que tenemos que tener una alternativa política. No es responsabilidad solo nuestra. Para tener una alternativa política que pueda verdaderamente ganar las elecciones, hay que tener grandeza. Nosotros no tenemos problema en tener grandeza y dar un paso al costado en un montón de cosas… pero hay que decirle a muchos dirigentes políticos que tienen que dejar de lado los egos, que tienen que dejar de lado las ambiciones. A nosotros no nos sirve que vengan los políticos o dirigentes a solidarizarse porque hemos recibido una flexibilización laboral, si no tienen la capacidad y la inteligencia de construir una alternativa política que vuelva a poner los derechos de los trabajadores arriba de la mesa”.
“Estamos para colaborar sin ambiciones, sin egos, sin ningún tipo de esas cuestiones, estamos para colaborar con el armado de una alternativa política que pueda verdaderamente volver a poner en la Casa Rosada un proyecto nacional y popular. Esa misma grandeza, esa misma humildad y esa misma vocación de conjunto para construir la tienen que tener los dirigentes políticos”, concluyó.

