Aparecieron muertos los empresarios

Los cuerpos de los tres desaparecidos fueron encontrados en un zanjón en General Rodríguez; la policía habla de una supuesta "venganza mafiosa", pero las familias lo desmienten.
Despuís de seis días de desaparecidos, se encontraron ayer los cuerpos de los tres empresario. Sebastián Forza, Damián Ferro y Leopoldo Bina quienes fueron vistos por última vez el jueves, aparecieron ayer en un zanjón, en un camino que une la ruta 6 con la localidad de General Rodríguez, en el kilómetro 11. Los tres fueron asesinados con armas de fuego. Uno de los cuerpos presentaba dos disparos, uno en el pecho y otro en la espalda, otro tenía cuatro tiros en la espalda, y el último ocho balazos en total, cinco en la cabeza, dos en el pecho y uno en la espalda. La policía determinó que fueron utilizadas dos armas distintas.
Las primeras pericias sobre los cuerpos de los empresarios marcan que habrían sido asesinados 40 horas antes del hallazgo. Es decir, que entre el jueves, día de la desaparición, y el lunes, cuando habrían sido fusilados, los tres estuvieron retenidos tres días por sus captores.
Por lo que se pudo analizar en el lugar del hallazgo, los tres fueron asesinados en el mismo sitio donde fueron encontrados. Alrededor de los cuerpos, se encontraron vainas servidas de 16 balazos, de dos calibres distintos. Los tres jóvenes empresarios fueron trasladados hasta ese lugar para ser asesinados en una gran balacera. Los tres fueron ejecutados en el lugar donde fueron hallados, por lo que parece claro que los asesinos quisieron dejar una especie de mensaje.
Según la policía, las características del hecho hablan de un acto mafioso. No se trata de un secuestro al azar, ni de un robo. Secuestrar a una persona requiere una logística especial, hacerlo con tres individuos sería imposible sin una organización muy bien planeada.
La primera hipótesis de las razones de los asesinatos, hablan de un ajuste de cuentas por una supuesta deuda que tenía uno de los jóvenes o de la presunta comercialización de medicamentos o drogas para generar estupefacientes. Sin embargo, las familias de las víctimas aclararon que no creen que se trate de ninguna venganza.
Sebastián Forza, de 34 años, tenía una distribuidora de medicamentos; era amigo de Damián Ferrón, de 37 años, quien, a su vez, era socio en una farmacia, y Leopoldo Bina, de 35, trabajaba junto con su padre en una tradicional guía de la industria portuaria.
Quedará ahora en manos de la policía investigar los estados financieros de las víctimas, para poder empezar a tejer alguna especie de hipótesis que explique semejante masacre. A priori, el que más problemas económicos tenía era Sebastián Forza. Sus registros bancarios marcan que Forza y su esposa tenía una deuda de alrededor de un millón de dólares. Tambiín se habló de algunos pagos con cheques sin fondos.
Lo único que tienen claro en la Policía, es que este no fue un crimen con características normales. Si hubiera sido una venganza en contra de Forza, no se explica por quí todos presentaban tanta cantidad de disparos. Los primeros datos señalaban que el asesinado por ocho balazos fue Damián Ferrón, cosa que no se explica si sólo lo mataron para silenciarlo.
Será trabajo de la Justicia determinar las razones de un nuevo caso de asesinatos múltiples en Buenos Aires, el tercero en menos de 30 días.

Fuente: zonanortediario.com.ar

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