El Gobierno nacional eliminó el arancel a la importación de teléfonos celulares y desde este jueves 15 de enero comenzará a regir la alícuota cero para el ingreso de estos dispositivos al país, una medida que apunta a generar una baja en los precios al consumidor y a ampliar el acceso a la tecnología.
La decisión quedó formalizada a través del Decreto 333/2025, publicado el 14 de mayo del año pasado, que estableció una reducción progresiva del tributo aplicado a los celulares importados. En una primera etapa, el arancel había descendido al 9,5%, hasta llegar ahora a su eliminación total.
Según se desprende del texto oficial, el Ejecutivo considera que la medida “mejorará las condiciones de oferta de los bienes objeto de la medida, reducirá los precios de mercado y facilitará, consecucuentemente, el acceso de los consumidores a dichos productos, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico”, de acuerdo a lo consignado por la Agencia Noticias Argentinas.
La quita del arancel tiene un impacto directo sobre la industria electrónica radicada en Tierra del Fuego, históricamente protegida por un esquema impositivo diferencial para la producción local de celulares y otros dispositivos tecnológicos. En ese contexto, el cambio en las reglas del comercio exterior vuelve a poner en debate el equilibrio entre la protección industrial y el acceso a bienes de consumo a menor costo.
Desde el Gobierno, en tanto, sostienen que la eliminación del arancel permitirá facilitar el acceso a la tecnología a un amplio sector de la población, con precios más competitivos y mayor variedad de productos en el mercado, en un contexto marcado por la búsqueda de contención inflacionaria y recuperación del consumo.

