En la vida de un dirigente político que estuvo al frente de una de las intendencias más importantes del conurbano durante más de dos décadas, los momentos de calma suelen ser escasos. Sin embargo, este fin de semana, el ex intendente Gustavo Posse decidió mostrar una faceta mucho más íntima y relajada que sorprendió y enterneció a sus seguidores en las redes sociales.
A través de su cuenta de Instagram, el histórico referente de San Isidro compartió una postal hogareña que lo muestra lejos de los actos públicos y las reuniones de gabinete. En la foto, se lo ve sentado en el jardín de su casa, disfrutando del sol y concentrado en una tarea que parece dominar con la misma precisión que la gestión pública: darle la mamadera a su pequeño nieto, Lucca.
El mensaje que acompañó la imagen fue breve pero contundente, cargado de ese sentimiento que solo los abuelos comprenden: “Hoy me toca el ‘cargo’ más lindo de todos: estar al cuidado de mi nieto Lucca”, escribió Posse, jugando con la terminología política para resaltar que, a pesar de su vasta trayectoria, la familia ocupa hoy el centro de su escena.
La imagen no es solo un gesto de ternura; también es una muestra de un Posse más humano, que disfruta de su San Isidro natal desde un lugar de mayor cercanía y serenidad. La publicación rápidamente se llenó de “likes” y comentarios de vecinos que celebraron verlo en su rol de abuelo, una faceta que el dirigente ha empezado a mostrar con más frecuencia en este último tiempo.
Pero que nadie se confunda: el “descanso” es solo una parte de la estrategia. Si bien hoy disfruta de Lucca y de la calidez del hogar, en el ambiente político de la zona norte el nombre de Posse sigue resonando con fuerza.
Puertas adentro de su histórico partido, Acción Vecinal San Isidro, el motor ya empezó a calentar motores. Con el horizonte puesto en las elecciones de 2027, se comenta que Gustavo ya prepara el terreno para lo que podría ser su gran regreso a la intendencia. Entre charla y charla vecinal, y mientras alterna los pañales con la rosca política, Posse mantiene viva la estructura de su partido vecinalista, apostando a recuperar el control de su “lugar en el mundo”.
Por ahora, el “jefe de campaña” de sus tardes es Lucca. Pero entre mamadera y mamadera, Gustavo Posse deja en claro que sigue presente, activo y que, aunque hoy su cargo más lindo sea ser abuelo, la vocación de servicio —y el deseo de volver al sillón municipal— siguen intactos.