La jornada de este miércoles se vio marcada por una protesta de choferes y delegados de la Línea 60, quienes realizaron una manifestación en las inmediaciones de la cabecera que la empresa MONSA posee en Ingeniero Maschwitz, sobre la colectora de la autopista Panamericana.
El reclamo principal se centra en la exigencia de una recomposición salarial que eleve el sueldo básico a $2.500.000. Según explicaron los trabajadores, el pedido responde al fuerte deterioro del poder adquisitivo y al elevado costo de vida que afrontan actualmente.
“Nuestro salario quedó totalmente desfasado frente a la inflación. Estamos pidiendo algo justo para poder vivir, no es un capricho”, expresó uno de los delegados de la línea durante la protesta.
El corte, que se inició en horas de la mañana, se mantuvo de manera intermitente, generando complicaciones en el tránsito de la zona y una importante presencia policial para garantizar la seguridad.
La medida se produce en medio de una negociación que mantiene la Unión Tranviarios Automotor (UTA) con las cámaras empresariales del sector, de la cual aún no han surgido acuerdos concretos.
Desde el gremio y las agrupaciones internas, los choferes advirtieron que, si no reciben una propuesta que contemple sus reclamos, las medidas podrían profundizarse en los próximos días, lo que afectaría el servicio de transporte en varias líneas, incluida la 60, que conecta la zona norte con la Ciudad de Buenos Aires.

