La localidad de Billinghurst, en el partido de San Martín, vivió una madrugada marcada por la violencia con dos homicidios ocurridos en pocas horas y bajo circunstancias muy distintas. Por un lado, un capitán de la Policía Bonaerense abatió a un presunto motochorro que, según su versión, intentó asaltarlo. Por otro, un vecino fue baleado dentro de su casa mientras preparaba la cena junto a sus hijos.
El primero de los hechos ocurrió el lunes pasadas las 23.11 en la intersección de Rodríguez Peña y Pellegrini. De acuerdo al relato del oficial implicado, dos sospechosos a bordo de una motocicleta comenzaron a seguirlo cuando llegaba a su domicilio con intenciones de robo. Siempre según esa versión, al arribar a la puerta de su casa dio la voz de alto y efectuó al menos seis disparos contra los asaltantes.
Una cámara de seguridad registró parte de la secuencia. En las imágenes se observa cómo los motociclistas avanzan unos metros más y, tras doblar en una esquina, el acompañante —que llevaba una caja de delivery en la espalda— cae herido sobre el asfalto, mientras el conductor escapa y lo abandona en el lugar. Entre las ropas del fallecido, los investigadores secuestraron un revólver calibre .22 con municiones.
La causa quedó en manos de la UFI N°3 del Departamento Judicial de San Martín, a cargo de la fiscal Melisa Di Giorgi, que investiga el hecho como homicidio. Las pericias fueron encomendadas a la Gendarmería Nacional y, en una primera instancia, se dispuso la aprehensión preventiva del capitán mientras se avanzaba en la reconstrucción del episodio y en la identificación del delincuente abatido.
Casi en paralelo, cerca de la medianoche, otro episodio sacudió a la misma localidad. Walter Gastón Escalante ingresó gravemente herido al Hospital Castex y falleció a causa de un disparo recibido en su vivienda ubicada en el cruce de Chacabuco y Naon. Según denunció su familia, un hombre pasó en moto por la esquina y abrió fuego.

Franco, hermano de la víctima, expresó su dolor en redes sociales y reclamó justicia. “Anoche, cerca de la medianoche, alguien mató a mi hermano. Lo mataron mientras cocinaba con sus hijos. Pasó alguien a los tiros…”, escribió. Y agregó: “Mi hermano, que no estaba en la calle, que trabajó toda su vida, estaba con una enfermedad en sus pulmones, se estaba recuperando y estaba con sus hijos cocinando, con más ganas de vivir que nunca y, de la nada, recibió un disparo que le quitó la vida”.
En el mismo mensaje pidió colaboración a los vecinos que cuenten con cámaras de seguridad para aportar imágenes que permitan identificar al atacante. “No fue un accidente”, sostuvo, y cerró con un fuerte llamado: “Ayuden a encontrar al asesino de mi hermano, que se fue de esta vida y dejó hijos pequeños y a toda una familia con mucho dolor. Que se haga justicia, por favor”. En otra publicación añadió: “Callarse también es encubrimiento”.
Fuentes judiciales indicaron que la víctima no tenía antecedentes penales, aunque dos de sus hermanos sí registran causas por infracción a la Ley de Drogas y robo simple. En ese contexto, no se descarta la hipótesis de un posible ajuste de cuentas. La fiscalía solicitó las imágenes al Centro de Operaciones Municipal (COM) y ordenó un relevamiento de cámaras privadas y testigos para intentar reconstruir el recorrido del motociclista que efectuó los disparos.
Así, en cuestión de minutos, Billinghurst quedó atravesada por dos crímenes que hoy son materia de investigación y que volvieron a poner en foco la violencia armada en el conurbano bonaerense.

