El diputado nacional y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, encabezó junto al exgobernador y actual senador nacional Jorge “Coqui” Capitanich un acto por el Día de la Lealtad Peronista en Chaco, donde cuestionó duramente al gobierno de Javier Milei, defendió a Cristina Fernández de Kirchner y convocó al justicialismo a construir una alternativa política que permita recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores y volver a gobernar la Argentina.
“Tengamos la convicción y la fuerza para recuperar la patria, para que las familias argentinas vuelvan a comer en sus casas y no partidas en un comedor, para que la industria nacional vuelva a crecer y a generar trabajo de calidad e ingresos dignos”, expresó Kirchner ante la militancia.
En ese sentido, sostuvo que la Argentina es un país con profundas desigualdades territoriales, económicas y sociales, pero remarcó que existe un objetivo común: “Hay una bandera que nos cobija y un futuro que nos convoca, que es el bienestar del pueblo argentino”.
Durante su intervención, el dirigente cuestionó los resultados de la gestión libertaria y aseguró que, a casi tres años de la llegada de Milei a la Casa Rosada, las condiciones de vida de los argentinos empeoraron.
“El pueblo argentino al que siempre debemos respetar cuando nos elige y cuando no nos elige, a tres años nada de aquello que prometió el actual presidente ha sucedido en la vida de las familias argentinas. Hay menos trabajo. Hay menos salario. Hay menos educación. Hay menos salud. Hay menos dignidad. Y sobre todo hay menos oportunidades”, afirmó.
Kirchner reivindicó el papel histórico del peronismo en la ampliación de derechos y oportunidades, y planteó que su principal objetivo debe ser garantizar condiciones de desarrollo similares para todos los argentinos, independientemente de su origen social o de la provincia donde hayan nacido.
“Si el peronismo trajo algo a la Argentina no fue que argentinos y argentinas fueran iguales porque sí, sino que tuvieran un piso de oportunidades lo más similar posible para que después cada uno y cada una, con su talento, su voluntad y su contracción al trabajo, pudiera desarrollarse en la vida”, señaló.
También acusó al Gobierno nacional de priorizar intereses extranjeros por encima de las necesidades de la población. “Creo que a tres años lo que queda claro, y que son señales indubitables e indiscutibles, es que en la Casa Rosada no se gobierna para los argentinos y argentinas, se gobierna para intereses foráneos que no tienen nada que ver con el acervo popular de nuestro país”, manifestó.
En otro tramo de su discurso, Kirchner planteó que el 17 de octubre no debe limitarse a una conmemoración histórica, sino convertirse en una oportunidad para discutir el futuro del país y recuperar la soberanía nacional.
“El 17 de octubre debe ser más que una efeméride peronista, debe ser un paso más en el debate que nos debemos argentinos y argentinas, militemos donde militemos y seamos del espacio político que seamos, para volver a construir soberanía sobre nuestra tierra”, expresó.
Y agregó: “Soberanía sobre nuestra tierra significa que aquello que Dios puso sobre nuestra tierra, los bienes naturales comunes, sirvan también al desarrollo de quienes viven en ella y no que nos sintamos extranjeros en nuestra propia patria”.
El diputado también dirigió un mensaje hacia el interior del peronismo y pidió abandonar las disputas dirigenciales para concentrarse en las dificultades económicas que atraviesan las familias argentinas.
“Tenemos a las familias endeudadas, a las provincias endeudadas y a la Nación endeudada. Es hora de que las dirigencias empiecen a hablar claro y se alejen de las teorías de los focus group y de los discursos que terminan no diciendo nada”, reclamó.
En esa línea, exigió que el justicialismo presente propuestas concretas para mejorar los ingresos y recuperar los servicios públicos. “¡Hay que decir cómo se va a hacer para recuperar el poder adquisitivo del salario de la gente! ¿Cómo vamos a poder volver a financiar la universidad, la escuela, los hospitales, los medicamentos gratis para nuestros viejos y viejas que se nos mueren porque no aparece la insulina?”, cuestionó.
“No queremos un amontonamiento de dirigentes. Hay que romper la inercia de los dirigentes conformistas y representar la esperanza de la gente que no puede más”, enfatizó.
Kirchner también cuestionó la idea de presentar al peronismo como una fuerza enfrentada a los comerciantes, industriales y productores argentinos. En particular, apuntó contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que establece condiciones más favorables para grandes compañías extranjeras que para las empresas nacionales.
“Los enemigos de la industria y el comercio argentino son aquellos que votaron un RIGI, donde los comerciantes y empresarios chaqueños pagan un 35% de Ganancias mientras las mineras y petroleras se llevan todo pagando nada”, sostuvo.
Uno de los momentos centrales del acto llegó cuando el diputado volvió a defender a Cristina Fernández de Kirchner y cuestionó su condena judicial, a la que vinculó con intereses de los sectores económicos más concentrados.
“¿Quién será el peronista o la peronista que se anime a poner nuevamente límites en la Argentina para defender los porotos de la gente?”, preguntó Kirchner, y desde el público respondieron: “Cristina”.
El legislador retomó entonces la figura de la expresidenta y reivindicó políticas de sus gobiernos, como el Procrear, Conectar Igualdad y la Asignación Universal por Hijo.
“Por eso a Cristina hoy el poder económico más concentrado y recalcitrante de la Argentina, que son unos poquitos empresarios, la tienen secuestrada en San José”, afirmó, en referencia al domicilio donde la expresidenta cumple su condena.
“Si ella hubiera endeudado el país con el Fondo Monetario, si ella hubiera hecho que sus compatriotas vivieran por debajo de la línea de pobreza y no tuvieran un salario, seguramente estaría libre como están los Macri, como estuvo De la Rúa”, agregó.
Kirchner aseguró además que la figura de la expresidenta conserva respaldo social pese a su situación judicial. “Cristina crece en las encuestas no solo porque el pueblo argentino tiene memoria, sino porque entienden que es una mujer fuerte, que no la quiebran, que no la hacen ir en contra de su pueblo ni aun metiéndola presa. ¡Esa es la dirigencia que necesita la Argentina!”, exclamó.
Durante el encuentro también hubo referencias a la historia política de Chaco y a los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Capitanich destacó el papel de la expresidenta, a quien definió como la “arquitecta” de la transformación de la provincia.
Máximo Kirchner, por su parte, reconoció la gestión de Capitanich al frente del Ejecutivo chaqueño y cuestionó lo que describió como una “campaña canalla” en su contra.
“La mejor manera de ganar una elección es convenciendo y convocando a tu pueblo a construir un futuro mejor, porque cuando uno llega al poder con palabras canallas gobierna como gobierna y la gente la pasa mal”, sostuvo.
Hacia el cierre, el referente kirchnerista convocó a recuperar la militancia territorial y aseguró que el peronismo debe dejar atrás la resignación para volver a disputar el futuro político del país.
“Claro que la patria no se vende, pero tenemos que entender que está más que claro que nadie le va a regalar nada al pueblo argentino. Tenemos dos caminos: el de la autocompasión o el de la autoestima”, planteó.
“Podemos estar lamentándonos por todo lo que nos pasa y quedarnos vencidos sin salir a dar la pelea, o podemos tener autoestima, compañeros y compañeras, y salir a dar la pelea: casa a casa, rancho a rancho, fábrica a fábrica, para volver a poner a la Argentina de pie”, concluyó.

