Con más del 99,5% de las mesas escrutadas, La Libertad Avanza (LLA), liderada por Manuel Adorni, ganó las elecciones legislativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un 30.13% de los votos, obteniendo 11 bancas de las 30 en juego. El peronismo de Leandro Santoro quedó segundo con un 27.35% y 10 bancas, mientras que el PRO de Silvia Lospennato se desplomó al tercer lugar con un 15.92% y 5 bancas. Horacio Rodríguez Larreta, con Vamos Buenos Aires, logró un 8.08% y 3 bancas, y el Frente de Izquierda de Vanina Biasi sumó un 3.16% y 1 banca. Ramiro Marra, con un 2.62%, no obtuvo representación. La participación fue históricamente baja, de apenas el 53%.
La victoria de LLA marca un hito al romper 18 años de dominio del PRO en CABA. El arrastre de Javier Milei y el discurso antiestablishment de Adorni captaron un electorado desencantado, dejando al bloque libertario con 14 bancas totales en la Legislatura. Aunque no alcanza la mayoría propia, el resultado consolida a LLA como la fuerza emergente de la derecha, con un impulso claro para las elecciones bonaerenses. El peronismo, con 20 bancas totales tras sumar las de Santoro, sigue siendo el bloque más grande, pero su 27.38% refleja su incapacidad para superar el techo histórico en la Ciudad, a pesar de un desempeño sólido.
El PRO, con solo 11 bancas totales, sufrió un traspié histórico. La decisión de Jorge Macri de desdoblar las elecciones no rindió frutos, debilitando su liderazgo y al propio Mauricio Macri, quien queda expuesto ante las críticas de Milei. La derrota complica la posición del PRO en la interna con LLA, haciendo improbable un acuerdo para las elecciones bonaerenses. Milei, fortalecido, buscará competir en solitario sumando a algunos amarillos, mientras el PRO enfrenta divisiones entre el ala dura de Macri que quiere una alianza partidaria y los proclives a acordar como sea con LLA, como Diego Santilli, Cristian Ritondo e intendentes como Guillermo Montenegro (Mar del Plata) y Ramón Lanús (San Isidro).
Larreta, con una elección “digna” ingresa a la legislatura, aunque lejos de los apoyos de antaño. Marra, por su parte, quedó marginado, mostrando que su disidencia libertaria no tuvo impacto.
La Legislatura fragmentada, con UxP (20 bancas), LLA (14), PRO (11), Vamos Buenos Aires (5), Evolución (5), FIT (2) y MID (2), plantea un desafío para la gobernabilidad de Jorge Macri, quien necesitará alianzas tácticas.
De cara a la provincia de Buenos Aires, el triunfo de LLA reconfigura la pelea por el liderazgo opositor, con un PRO en crisis y un peronismo expectante ante las internas de la derecha.

