Cerca de un centenar de vecinos —en su mayoría jubilados— se movilizaron esta mañana frente al Palacio Municipal de Vicente López para reclamar que no se suspenda el servicio de colectivos gratuitos Bicentenario, cuya finalización fue anunciada por el gobierno local a partir del 26 de enero. La protesta incluyó carteles, cánticos y un corte de Avenida Maipú que duró aproximadamente una hora, en uno de los corredores más transitados del distrito. También se vio entre los presentes a concejales del peronismo, que se acercaron para acompañar el reclamo.
Los manifestantes intentaron ingresar al Palacio Municipal para entregar un petitorio, pero el acceso fue impedido por la Policía, sin que se registraran incidentes. La concentración se mantuvo pacífica y se disolvió cerca del mediodía tras algunos discursos improvisados.
El reclamo surgió un día después de que el Municipio confirmara la suspensión del sistema, creado hace más de dos décadas y utilizado actualmente por menos de 600 pasajeros diarios, según datos oficiales. Desde el Ejecutivo municipal señalaron que la mayoría de los usuarios no son residentes del distrito y que el costo operativo y de mantenimiento supera los $2.300 millones anuales, una cifra que consideran “injustificable” en relación con su impacto real.
La intendenta Soledad Martínez defendió la medida al remarcar que los recursos municipales deben destinarse prioritariamente a los vecinos de Vicente López. En el Presupuesto 2026, el servicio figuraba con una partida asignada, situación que generó críticas de sectores políticos y sociales ante el cambio de criterio. Organizaciones barriales y centros de jubilados remarcaron que el Bicentenario cumple una función social clave, especialmente para adultos mayores que lo usan para llegar a centros de salud, bancos y actividades comunitarias.
En paralelo, desde el Sindicato de Trabajadores Municipales expresaron preocupación por el futuro laboral de las 28 a 30 choferes —todas mujeres— que cumplen tareas en la línea. El Ejecutivo aseguró que serán reubicadas en otras áreas del municipio, aunque aún no se definieron los nuevos destinos.
La discusión por la continuidad del servicio sigue abierta y se esperan nuevas acciones de parte de usuarios, organizaciones locales y dirigentes opositores en los próximos días.

