El intendente de San Fernando, Juan Andreotti, expresó su “profunda tristeza” por el cierre definitivo de la planta de Fate en el distrito, una decisión empresarial que deja 920 empleados en la calle, de los cuales unos 300 son vecinos del municipio. El jefe comunal sostuvo que la medida golpea no solo a las familias afectadas, sino también a la economía local y a toda la estructura productiva de la región.
Mediante un video publicado en sus redes sociales, Andreotti recordó que Fate, la histórica fabricante de neumáticos fundada hace más de ocho décadas, fue siempre un actor clave en la vida industrial de San Fernando. Señaló que se trata de “un día muy triste para nuestra ciudad”, al remarcar que detrás de cada puesto de trabajo perdido “hay un proyecto de vida que se derrumba”.
El intendente vinculó el cierre con el actual contexto económico nacional, marcado por la apertura de importaciones, la caída del consumo y la falta de políticas de protección industrial. En esa línea, advirtió que estas condiciones empujan a construir “una Argentina del sálvese quien pueda”, donde cada persona debe arreglárselas sola, sin un Estado que acompañe y defienda el empleo.
Al mismo tiempo, subrayó que el Municipio “va a estar presente” junto a los trabajadores y sus familias durante esta etapa. Llamó a que el Gobierno nacional y el provincial hagan “el mayor de los esfuerzos” para encarar una salida que preserve derechos laborales y permita generar alternativas para los despedidos.
Andreotti insistió en que la pérdida de una empresa de este tamaño no solo afecta a quienes trabajaban allí, sino también a proveedores, comercios, servicios y al consumo cotidiano del distrito. Por eso pidió la intervención urgente de todos los niveles del Estado, al advertir que el impacto social y económico será profundo si no aparecen respuestas rápidas para las familias afectadas.

