La diputada Marina Salzmann, referente del Frente Renovador, cuestionó con dureza el avance del denominado Super RIGI, que otorga beneficios por 30 años a grandes empresas, en un contexto en el que ya cerraron 26.448 empresas desde el inicio de la gestión de Javier Milei. “El gobierno promueve un modelo con ganadores y perdedores”, afirmó Salzmann, y advirtió que el esquema “regula y asegura beneficios para grandes inversores sin exigirles generación de empleo argentino ni liquidación de divisas en el país”.
La legisladora detalló las asimetrías del régimen frente a la situación de las PyMES: las empresas adheridas al Super RIGI pagarán apenas el 10% de las contribuciones patronales y una alícuota de Ganancias del 15%, contra el 35% que abonan las pequeñas y medianas empresas, también accederán a un esquema privilegiado de divisas, podrán importar sin aranceles y exportar sin retenciones, y no estarán obligadas a contratar trabajadores locales. “Las PyMES son las principales responsables de la generación de empleo en la Argentina, y son justamente a las que el gobierno les da la espalda”, remarcó.
Para Salzmann, el contraste expone el corazón del modelo: “Mientras las grandes corporaciones reciben privilegios a medida, las PyMES pelean para sobrevivir y profundizan su estado de emergencia”. La referente del Frente Renovador reclamó una política que “atienda y acompañe al entramado productivo nacional, que es el que genera trabajo argentino”, y concluyó que “no se construye un país abandonando a quienes producen y emplean dentro de nuestras fronteras”.

