Una agrupación kirchnerista cambió el nombres de calles en San Isidro

La agrupación “Los Pibes con Cristina” llevó a cabo el pasado lunes una autodenominada “rebeldía ante la injusticia” en San Isidro y cambió los nombres de las calles en memoria de los represores Tte Gral Lonardi y Tte Gral Aramburu por los de Eva Perón y Nístor Kirchner.Mediante un comunicado de prensa, dicha agrupación identificada con el gobierno nacional explicó a los vecinos de San Isidro que “hemos realizado un acto que busca reivindicar una injusticia y que nos han llevado a cambiar los nombres de las calles Tte Gral. Lonardi y Tte. Gral. Aramburu por Eva Perón y Nístor Kirchner. Desde el 2003 hemos podido ver que nuestro país ha dado un giro en las políticas que tenían estancado el desarrollo y el crecimiento económico, y todos hemos sido testigos de las luchas que tanto el Presidente Nístor Kirchner como la ahora presidenta Cristina Fernández de Kirchner han dado en ámbitos nacionales e internacionales para lograr ganar la soberanía e independencia económica que al día de hoy le permite al país decidir sobre sus políticas y no estar atados al FMI”.

“Pero estas luchas estuvieron tambiín acompañadas por batallas culturales que hoy en día se siguen dando, y por un proceso de revisión histórico que nos permitió a la sociedad conocer algunos de los detalles, escondidos por tantos años, sobre los delitos cometidos por la última dictadura. Estos crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles, y aunque por muchos años se trató de relativizarlos y olvidarlos por medio de leyes como la de punto final y obediencia debida, no fue hasta que llegó un presidente con agallas, convicción y vocación por el bienestar del pueblo argentino, que se pudo revertir esto y comenzar una búsqueda de la justicia por los excesos cometidos contra la sociedad argentina. Los daños causados a la sociedad no solo involucran a las personas directamente afectadas por las torturas y la violencia, sino que cada una de las dictaduras militares afectaron a las generaciones de argentinos que las vivieron y tambiín las que les siguieron”, añade el texto.

“Esto se reconoce fácilmente en todas esas generaciones de jóvenes a las que trataron de alejar de la política, probablemente por miedo a que al involucrarse terminaran igual que otros tantos ‘subversivos’ desaparecidos y torturados. Este pensamiento dominó las mentes de muchos argentinos, que pensaron que la política era por sí misma una mala palabra. Es por eso que junto con la justicia debe de darse tambiín una gran batalla cultural y una revisión histórica de los hechos ocurridos en cada una de las dictaduras militares, para que el pueblo argentino pueda en su conjunto reconocer los grandes daños causados, y decir nunca más a la violencia y al terrorismo de Estado. Nístor Kirchner lo sabía bien, y una muestra de esto fue el momento en el que decidió bajar el cuadro de Videla y Bignone, que fue más que nada un acto simbólico, dejando en claro a las fuerzas militares y a la sociedad en general que esto marcaba el fin a la impunidad que despuís de 28 años de democracia, seguía acompañando a los perpetradores que tanto dolor le causaron al pueblo argentino. Estas luchas se deben seguir dando en conjunto con la sociedad, cada uno desde su lugar de trabajo, con sus compañeros, con su familia, en su barrio, en su distrito”, continúan.

En ese sentido se afirma que “es por eso que en San Isidro no podemos permitir la doble moral que admite que en un mismo municipio se rememore a genocidas como Lonardi y Aramburu, mientras que al mismo tiempo se rememora tambiín a victimas trágicas de su dictadura, como Carranza y Garibotti, fusilados cruelmente en los basurales de Josí León Suarez. Es esta doble moral la que debemos combatir, y es esa la razón por la que pensamos que será una batalla ganada más, si logramos eliminar los nombres de esos dos genocidas de nuestras calles, cambiándolo por dos personajes más inspiradores y comprometidos con el pueblo argentino”.

“Si un municipio no logra reconocer la diferencia tan básica entre asesino y víctima, no nos sorprenda que despuís no reconozca la diferencia entre un jardín habilitado y en regla, y uno que maltrata y abusa de los más chicos y vulnerables. Un municipio que en principio argumentaba que no conocía que el jardín de infantes ‘Tribilín’ funcionara como tal, cuando años antes fue el mismísimo intendente quien firmara, en reconocimiento de sus funciones educativas, la condonación del pago de tasas municipales. Es por eso que, como vecinos de San Isidro, Los Pibes con Cristina demandamos coherencia dentro de nuestro municipio, no queremos más calles que lleven el nombre de genocidas, ni un municipio que no se haga cargo”, prosigue el envío de prensa.

“‘No habrá cambio confiable si permitimos la impunidad. Rechazamos de plano la identificación entre gobernabilidad e impunidad que algunos pretenden’, dijo Nístor Kirchner. LOS PIBES CON CRISTINA somos los que volvimos a la política gracias a Él y Ella, somos los pibes de los barrios, los que gracias a este modelo tenemos trabajo y podemos estudiar. Es Cristina quien nos reivindica, por eso en estas batallas estamos al lado de ella. Somos sus soldados, en San Isidro iniciamos la batalla cultural. LOS PIBES CON CRISTINA vamos por todo, con las banderas de Evita y Nístor, Perón y Cristina. ¡Nístor vive! ¡Gracias Cristina!”, concluye el comunicado.

Cabe destacar que el concejal del FPV de San Isidro Leandro Martin presentó un proyecto para cambiar el nombre a estas calles y el mismo está hace más de un año en comisión sin ser tratado.

Fuente: zonanortediario.com.ar