El diputado nacional de Avanza Libertad José Luis Espert, dialogó con “Aquí no ha pasado nada”, espacio radial de Zona Norte Diario Online. Allí dejó en claro que “si Argentina no quiere terminar siendo una villa miseria tiene abrazar a las ideas de la libertad. Quiero que el país cambie, porque sino vamos a terminar comiendo rebanadas de viento todos”.
Consultado al comienzo de la entrevista por la situación económica que atraviesa la Argentina, José Luis Espert señaló que “lo primero que hay que tener presente es que estamos ante un plan económico que ya entró en crisis y que esta crisis ya la tuvieron antes otros planes económicos. En los últimos 60 años Argentina ha tenido 7 planes económicos y los 7 terminaron en crisis, se prendió fuego el país: con el Rodrigazo, con el fin de la tablita de Martínez de Hoz, con el plan austral, con el plan de convertibilidad, con el plan de los Kirchner, con el plan de Macri. Lo que hay que tener claro que esto no es una golondrina negra que nos trae el invierno y pasa, no. Hemos ingresado de nuevo en una etapa de crisis y puede durar meses o años, lamentablemente no es desconocido por los argentinos que tenemos una edad y nos hemos dedicado a estudiarla a la Argentina. Insisto, esta es la octava vez en 60 años que esto ocurre lo cual da un promedio que cada 7 años y medio tiene una crisis”.
En ese sentido explicó que “las crisis tienen tres comunes denominadores independientemente de los gobiernos hayan sido radicales, peronistas, menemistas, kirchneristas hasta militares, hay tres hechos que están presentes en todos en los planes: una economía que no comercia con el mundo, eso es lo que se le llama proteccionismo industrial o sustitución de importaciones. La segunda cosa es la presencia de un estado de un tamaño tan grande que transforma en esclavos impositivos a los que están en blanco y además provoca que el país viva con problemas de inflación, problemas de deuda interna y externa, o sea, el estado argentino es tan grande que ya es impagable e infinanciable. Y la tercera cosa en la que Argentina ha fracasado son leyes la laborales muy viejas, ya tienen casi 80 años las leyes laborales nuestras, son de la época de las cavernas. Con estas leyes laborales siempre vas a tener mucho empleo en negro, precarizado y los empresarios no van a tener ganas de contratar a nadie porque son leyes laboral muy agresivas para los empresarios. Si las leyes desnudan ese odio del empleador por el empleado, obviamente son leyes laborales que se van a poner de punta contra el empleador, contra el empresario”.
“Mientras nos cambiemos esas tres cosas vamos a discutir un noveno plan económico en crisis, un décimo plan económico en crisis hasta que Argentina va a terminar siendo la villa miseria más grande del mundo si no cambiamos. Yo digo que es una pena que no hagamos una cosa diferente porque lo hay que hacer ya lo hace todo el mundo. En los países donde la gente prospera, en donde vive bien, no este infierno que cada 7 años y medio el país se prende fuego, las empresas compiten con otras empresas del mundo y para poder competir tienen estados chicos que gastan de manera razonable y leyes laborales muy pro-empleo. Yo sí admito que hay dos problemas para poder imponer la ley de gravedad que rige el mundo que próspera y que es: tenemos una sociedad con la cabeza quemada, que piensa con los pies y no con la cabeza, asumamos que votamos mal, hace 40 años que afortunadamente votamos, pero las peores crisis de la Argentina han ocurrido en democracia y la otra cosa es que ya hay mafias poderosísimas que lucran con el país miserable que Argentina se está transformando, hablo de las mafias sindicales, mafias de la política, mafias empresariales, por ejemplo, la que están nombradas en el cuaderno de las coimas. Estas son las tres cosas que hay que cambiar y mientras no las cambiemos vamos a danzar la danza de la lluvia, vamos a hacer peregrinaciones a San Cayetano, vamos a rezar a la Catedral de Buenos Aires pero, las cosas no van a cambiar van a seguir siendo tan mal como ahora”, agregó.
Sobre el panorama que nos espera subrayó que “para mi adivinar a cuál de las crisis anteriores se parece o se va a parecer la crisis esta, es muy difícil. Ya pasó una primera etapa de la crisis que es que se tragó un ministro que fue Guzmán, ya perdimos un ministro de economía, ya tenemos un segundo ministro de economía. Si no le aciertan a lo que hay que hacer o no dan una señal razonable, la crisis se la va a tragar a Batakis también como ya lo hemos visto otras veces donde los ministros duraban unos días y después la crisis se los volteaba. No sé dónde termina la crisis, pero si tengo claro qué cosas servirían para asumir costos hoy pensando en el país de parte de este gobierno que ya tiene perdidas las elecciones, que asuma costos que lo van a tener que asumir el nuevo gobierno, por ejemplo, en lugar de apretar más el cepo deberían dejar que el dólar encuentre su valor de equilibro dejando que flote, obviamente que eso va a implicar una gran devaluación pero va a ser mucho menor que si vos seguís metiendo presión a la olla con más cepo, impuesto al turismo, así esto va a saltar el dólar demasiado comparado con lo que saltaría si lo liberaras hoy. Si no tenes reservas vos no podés prohibir que la gente viaje o gire el dividendo, vos tenés que liberar el tipo de cambio”.
Respecto de si ve a futuro un país gobernado por el liberalismo contestó que “si Argentina no quiere terminar siendo una villa miseria tiene abrazar a las ideas de la libertad. Yo quiero que el país cambie porque sino vamos a terminar comiendo rebanadas de viento todos y los chicos no es que se van a ir, se van a ir todos, vamos a perder el capital humano de la sociedad que son los jóvenes. Yo lo que quisiera es que quien gane abrace las ideas de la libertad y abrace un plan económico de sentido común, yo creo que la elección del año que viene debería ser un plebiscito sobre un programa de transformación en Argentina. Si el kirchnerismo no lo quiere hacer porque su negocio es la pobreza, la miseria, la inseguridad, la droga, la prostitución, el tráfico, allá ellos. Pero en frente del hay gente del kirchnerismo hay gente que tiene un poco de materia gris como para pensar en armar un país diferente, yo veo como Larreta habla de cuestiones de cuestiones que hablábamos nosotros antes y él no las hablaba, lo mismo con Macri, lo mismo con Bullrich, veo una esperanza que mucha gente habla de las mismas cosas que los liberales hemos hablado siempre. Por lo tanto, lo importante para mí, no es tanto que lugar me dan a mi o qué lugar me gano yo, sino que las ideas se apliquen, por lo tanto, no cabe duda que yo voy a jugar ya sea como candidato a presidente o gobernador u otra cosa, pero hoy estoy muy preocupado políticamente hablando porque Avanza Libertad se haga muy fuerte en la provincia de Buenos Aires y en el resto de las provincias más grandes de Argentina”.
Por último, en cuanto a la posibilidad de armar un frente con Juntos enfatizó que “hoy no lo estoy pensando, hoy mi preocupación es que Avanza Libertad con los partidos que la componen sea cada vez más fuerte con más afiliados, con presencia territorial, nosotros hace un par de semanas hicimos en evento de dirigentes en la provincia de Buenos Aires y pensábamos que iban a asistir seiscientos y vinieron mil en toda la provincia de Buenos Aires. Hay muchas ganas de que esta movida encabeza Avanza Libertad que fue el espacio liberal más votado en toda Argentina siga creciendo. Yo te diría que para evaluar alianzas hay tiempo, falta mucho para la elección, pero lo que para mí es claro es que lo único innegociable es el programa de transformaciones que hay que hacer, yo me alivio hasta con el mago sin dientes si quiere hacer un cambio, pero para eso falta mucho”.
Fuente: (www.www.zonanortediario.com.ar)

