Las víctimas habían sido captadas en Santa Fe mediante falsas promesas de empleo y trasladadas a un establecimiento rural de Pilar, donde eran obligadas a trabajar en condiciones precarias. Según la investigación, les retenían los documentos y las amenazaban con armas de fuego. Hay siete ciudadanos chinos, un taiwanés y un argentino detenidos.
Una investigación de la Policía Federal Argentina permitió rescatar a cuatro personas que presuntamente eran víctimas de trata laboral en un establecimiento rural de Pilar. El operativo terminó con nueve detenidos y el secuestro de armas, dinero en efectivo, vehículos y documentación vinculada a una organización que habría captado trabajadores mediante engaños para explotarlos en la producción de hortalizas.
La causa se inició a partir de una denuncia presentada por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) ante la Línea 145, el servicio nacional que recibe denuncias por posibles casos de trata de personas.
La investigación quedó a cargo del Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana, encabezado por Adrián González Charvay, con intervención de la Secretaría Nº 3, a cargo de Máximo Castrillo.
De acuerdo con lo reconstruido por los investigadores, la organización buscaba personas de bajos recursos en la provincia de Santa Fe y les ofrecía empleos que luego no respetaban las condiciones prometidas. Una vez trasladadas a Pilar, las víctimas eran alojadas en instalaciones precarias y destinadas a tareas de cosecha y producción de verduras.
La situación era todavía más grave: según la pesquisa, los responsables del establecimiento les retenían la documentación personal y utilizaban armas de fuego para amenazarlas, lo que les impedía abandonar libremente el lugar.
Con las pruebas reunidas, los efectivos federales allanaron un predio ubicado sobre la calle El Pial, en Pilar. Allí encontraron a cuatro trabajadores en situación de presunta explotación y detuvieron a ocho personas: cinco hombres y dos mujeres de nacionalidad china, además de un ciudadano argentino.
Durante el procedimiento, algunos de los sospechosos intentaron escapar por la parte trasera del establecimiento, pero fueron interceptados por los agentes.
En el lugar se secuestraron una escopeta calibre 12/70, dos revólveres, municiones, un rifle de aire comprimido y vainas servidas. También se incautaron una camioneta que habría sido utilizada para trasladar a los trabajadores, 21.000 dólares, más de 20 millones de pesos, ocho teléfonos celulares, una computadora portátil, una tablet, un pendrive, una máquina contadora de billetes y documentación de interés para la causa.
El análisis de los elementos encontrados permitió extender la investigación hasta la provincia de Santa Fe. Los agentes identificaron una vivienda ubicada sobre la calle 3, en la localidad de Antonio Obligado, que presuntamente funcionaba como uno de los puntos desde donde se captaba a las víctimas.
Con la colaboración de la División Unidad Operativa Federal Resistencia, se realizó un segundo allanamiento en ese domicilio y fue detenido un ciudadano taiwanés, señalado como uno de los encargados del reclutamiento de trabajadores.
En ese procedimiento también se incautaron divisas extranjeras, un teléfono celular y documentación migratoria que será examinada por los investigadores.
Los cuatro trabajadores rescatados recibieron asistencia de personal de la Coordinación Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata.
Los nueve detenidos, todos mayores de edad, quedaron a disposición de la Justicia federal, acusados de integrar una presunta organización dedicada a la trata de personas con fines de explotación laboral. La investigación continúa para determinar el alcance de la estructura y las responsabilidades de cada uno de los involucrados.

