La Presidenta reclamó un “esfuerzo compartido” para mantener el crecimiento y el empleo

La presidenta Cristina Fernández entregó certificados de críditos y firmó convenios con municipios para la construcción de viviendas del programa PROCREAR Sostuvo que gracias a ese plan se comienzan a construir 400 viviendas por día; destacó que la economía creció 3,2% en enero y anticipó que se podrían liberar las importaciones en algunos rubros para combatir el alza de precios.La presidenta Cristina Fernández destacó que en el programa PRO.CRE.AR. ya “hay 16 empresas que resultaron adjudicadas, ya comenzaron la construcción” de viviendas. Señaló que las viviendas se construyen en “16 provincias argentinas, distintas localidades del país profundo”.

Afirmó que para las familias que buscan su crídito “mañana va a ser el quinto sorteo, el mas numeroso: mas de 36 mil personas van a participar”. Y destacó que hay “en ejecución 30 mil viviendas, con los procesos de adjudicación llegaríamos a 60 mil de esas primeras 100 mil viviendas” que el plan había previsto para su primera etapa.

La jefa de Estado remarcó tambiín “el efecto multiplicador” que tiene el programa, ya que las grandes obras públicas “las pueden llevar adelante dos o tres empresas. En cambio lo que es vivienda se diversifica y lo pueden llevar a cabo las pequeñas y medianas empresas del país profundo”. “Por día estamos comenzando a construir 400 casas, 40 mil metros cuadrados, representan 168 millones de pesos” de inversión, puntualizó.

La Primera Mandataria anunció que se lanzará otro plan de críditos para la ampliación o terminación de viviendas. Indicó que se hace a semejanza del ViviPlan que el ex presidente Nístor Kirchner lanzó cuando fue gobernador de Santa Cruz, destinado a personas que “habían hecho su casa, pero les había quedado chica y no tenían financiación”.

* Crecimiento de la economía

Cristina Fernández resaltó las dificultades económicas que se viven en Europa y comentó que en Chipre “los bancos están cerrados porque no les pueden devolver los depósitos a la gente”.

Respecto a los números de la economía argentina, señaló que según el Estimador Mensual de la Actividad Económica, la economía creció 3,2 por ciento en enero, por sobre el 1,9% del año anterior. Y resaltó que “la recuperación se vio en la recaudación”.

La Presidenta tambiín brindó datos sobre el coeficiente de Gini (que mide el nivel de distribución del ingreso), en el Gran Buenos Aires, el cual dio 0,246 en el último trimestre del año pasado, superando los datos de 1974.

Puntualizó asimismo que en materia de pobreza se bajó del 54 por ciento del 2003 a un 4 por ciento en hogares y en personas un 5,4 por ciento. Y agregó que en materia de indigencia los índices marcan el 1,4 por ciento en hogares y el 1,5 por ciento en personas.

La Jefa de Estado destacó el esfuerzo que se está haciendo en Chubut, en donde se está llevando a cabo un proyecto experimental para sembrar maíz y sorgo, entre el Estado nacional y empresarios privados. Señaló que en las primeras 200 hectáreas sembradas, se obtuvo 8 toneladas por hectárea, con riego. “No es milagro, es agua”, expresó.

* Aumento de la rentabilidad y control de precios

La Presidenta sostuvo que los empresarios deben entender que “la rentabilidad se da por volumen y no por aumentar precios para apropiarse de la rentabilidad”. Indicó que al medir la capacidad instalada, “estamos con una capacidad utilizada entre el 66 y el 68 por ciento”. “Necesitamos mantener el nivel de inversión en la planta de trabajadores, en los insumos”, señaló.

La Primera Mandataria hizo referencia al acuerdo con los supermercados para mantener los precios congelados por dos meses. Consideró que “lo que va a pasar el día 61 es que vamos a sentarnos a dialogar seriamente con empresarios, dirigentes sindicales, es un engranaje delicado, tiene que ir muy bien una pieza con otra”. En ese sentido, pidió que “todos pongan el esfuerzo y que los trabajadores sepan que lo mas importante para un delegado es asegurarle a su afiliado que va a seguir teniendo trabajo”.

“Muchas veces uno siente un poquito de rabia, de bronquita”, expresó la Jefa de Estado respecto a las empresas que aumentan los precios. Dio como ejemplo que “el 80 por ciento del GBA está cubierto por dos empresas” lácteas y recordó que en 2003 ambas “estaban a punto de quebrar: una a punto de venderse, a la otra la ayudó el presidente Chávez”.

En ese sentido, Cristina Fernández pidió a los empresarios “que vean lo que han crecido, lo que han venido, las ganancias que han tenido. Y que no nos molesta. Pero tenemos que hacer todos el esfuerzo de sostener este maravilloso modelo”. Reclamó “hacer un gran esfuerzo, porque además de sostener el Estado la demanda agregada, hemos tenido una política no de protección, pero sí de cuidar mucho a la producción nacional y fundamentalmente a la reindustrialización del país”.

La Presidenta anticipó que podría “tomar medidas de abrir la importación de ciertos productos” para combatir el alza de precios de algunos productores que usufructúan su condición de monopolios. Pero adelantó: “Que no se restrieguen las manos los importadores, porque vamos a hacer un sistema para que no se queden ellos con la diferencia, sino que vaya a la gente”.

La Jefa de Estado enfatizó: “Tenemos que hacer un esfuerzo compartido. Todos quieren compartir las ganancias, ¿por quí no empezamos a compartir el esfuerzo?”. Y remarcó que la situación internacional “exige de todos nosotros un ejercicio de inteligencia” a fin de poder “sostener esto que hemos logrado”.

Sostuvo que la argentina “no es una economía cerrada ni que está aislada del mundo” e ironizó: “Hasta han nombrado a un papa argentino y dicen que estamos aislados del mundo”. Aseguró asimismo que “Argentina está muy bien vista por las sociedades, con la gente común, con la gente de la calle. Las cosas que nos escriben, que nos dicen, acerca de lo que es este modelo, tambiín en Amírica del Sur, que ha logrado revertir dícadas de atraso”.

* La experiencia con el Papa

Por otra parte, la Presidenta comentó que en los últimos 15 días tuvo jornadas de “muchas emociones, muchos sentimientos”. “De despedir a un amigo, que en realidad no lo despide, acompañarlo como lo fui a acompañar a Hugo Chávez a Venezuela”, indicó y agregó: “Lo de esta semana en Roma, mucha emoción”.

Comentó que “el Papa me había regalado una rosa blanca, que es la de Santa Teresita, yo la guardí en el libro Aparecida, que es de los obispos latinoamericanos”. Indicó que un sacerdote amigo le dijo que Santa Teresita es la patrona de Calafate y el nombre de la parroquia.

“No voy nunca a la iglesia, o voy de vez en cuando. Lo cual no quiere decir que no estí cerca de Dios, conozco a muchos que van todos los días a misa y no están cerca de Dios”, aseguró la Jefa de Estado. Y afirmó que a la rosa que le regaló el sumo pontífice la va a enmarcar y a llevar a la iglesia del Calafate.

La Presidenta comentó que el ministro de Educación, Alberto Sileoni, estuvo en la localidad salteña de Santa Victoria Este, donde inauguró una escuela de enfermería para las comunidades originarias que allí habitan. Sostuvo que se trata de una “gente de una humildad maravillosa, los acostumbraron que no miraban a los ojos al conquistador”. “Por eso nosotros tenemos que lograr que hasta el último argentino tenga la vista en alto ante cualquier persona”, afirmó.

Por último, la Jefa de Estado agradeció las muestras de cariño de todos los argentinos. Y afirmó: “Vamos a hacer las cosas de manera tal que podamos seguir creciendo. Yo sí que todos son inteligentes y van a entender, y sino vamos a hacer todo lo posible para que entiendan”, concluyó.

Fuente: zonanortediario.com.ar