Argentina logró una victoria clave esta noche al derrotar 1-0 a Uruguay en el Estadio Centenario, en un partido correspondiente a las Eliminatorias para el Mundial 2026. Con este resultado, la Selección de Lionel Scaloni dio un paso firme hacia la clasificación, que podría quedar prácticamente asegurada si se impone el próximo martes ante Brasil en el Monumental. A pesar de las ausencias por lesión de figuras como Lionel Messi (molestia muscular), Lautaro Martínez (isquiotibiales), Gonzalo Montiel, Giovani Lo Celso y Paulo Dybala, el equipo mostró solidez y supo sacar adelante un encuentro complicado gracias a un golazo de Thiago Almada y al buen desempeño de los que tomaron la posta.
El partido comenzó con un ritmo pausado, típico de un clásico sudamericano. Uruguay, dirigido por Marcelo Bielsa, intentó tomar la iniciativa con posesión, pero no logró traducirla en peligro real. Apenas un remate débil que Emiliano Martínez controló sin problemas y algunos centros imprecisos fueron lo más destacado de la Celeste en la primera mitad. Argentina, en tanto, se mantuvo ordenada, con Cristian Romero y Nicolás Otamendi firmes en la defensa y Enzo Fernández manejando los hilos en el mediocampo con precisión. Giovanni Simeone, en el ataque, peleó cada balón frente a los centrales uruguayos, aunque las chances claras escasearon. El empate sin goles al descanso reflejaba un duelo táctico y cerrado.
En el segundo tiempo, Argentina cambió el chip y se adueñó del partido. El equipo adelantó sus líneas, presionó con más decisión y encontró el momento justo para golpear. A los 63 minutos, Thiago Almada recibió cerca del área, acomodó la pelota y conectó un derechazo que se coló en el ángulo superior de Sergio Rochet. El 1-0, un tanto de gran factura, marcó la diferencia en el marcador y en el desarrollo del juego. Uruguay, que había mostrado cierta intención en el primer tiempo, se desdibujó por completo: no generó ni una sola llegada al arco rival en el complemento. Martínez apenas tuvo trabajo, mientras que Romero y Otamendi se encargaron de neutralizar cualquier intento aislado.
Los que entraron por los lesionados cumplieron con creces. Almada, autor del gol, aportó calidad y definición, consolidándose como una pieza clave en esta renovación. Simeone, con su esfuerzo constante, desgastó a la defensa uruguaya y dio aire al equipo en ataque. Enzo Fernández, por su parte, sostuvo el mediocampo con su habitual categoría, demostrando que es un pilar indiscutido. Los cambios ordenados por Scaloni terminaron de redondear una actuación sólida, que dejó a Argentina con 28 puntos en la tabla y mirando de cerca el Mundial. Del otro lado, Uruguay se fue con las manos vacías y con dudas, ya que Bielsa no encontró respuestas para revertir un partido que se le escapó tras el gol.
Ahora, la Selección se prepara para recibir a Brasil en Buenos Aires. Una victoria en ese duelo podría sellar la clasificación directa al Mundial 2026 con varias fechas de anticipación, un premio al trabajo de un equipo que, aun con bajas sensibles, sigue demostrando jerarquía en cada presentación.

