Una mujer que cumplía prisión domiciliaria con pulsera electrónica fue detenida en Merlo acusada de liderar una organización dedicada al acopio y distribución de drogas en el barrio Cambacita, en la localidad de Pontevedra. En siete allanamientos simultáneos, la Policía secuestró 1.000 dosis de cocaína, 10 kilos de marihuana, armas de fuego, dinero, celulares y balanzas de precisión.
La principal acusada, identificada como R. C., ya tenía una causa anterior por venta de estupefacientes y cumplía arresto domiciliario en una vivienda ubicada en Peña al 4400. Según la investigación, desde ese domicilio recibía la mercadería y luego la entregaba a otros integrantes de la banda para su distribución y venta en distintos puntos del barrio.
El operativo se realizó tras una pesquisa iniciada por una denuncia vecinal anónima, que alertó sobre movimientos sospechosos en varios domicilios de la zona. Además de la vivienda de la acusada, los investigadores pusieron la mira sobre inmuebles ubicados en París al 700, Nahuel Huapi al 700 —esquina Alvarado— y Montiel al 500, entre Arce y Bella Vista.
En total, fueron detenidas cinco personas: la mujer señalada como jefa de la organización, otra mujer y tres hombres. Todos quedaron imputados por tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización, tenencia ilegal de armas de fuego y encubrimiento.
La investigación quedó en manos del fiscal federal Santiago Marquevich, de la Fiscalía Federal de Hurlingham, junto con su secretario Eduardo Suárez. La indagatoria de los acusados fue fijada para el lunes. El caso tramita en la Justicia Federal debido a que, de acuerdo con el expediente, la cantidad de droga secuestrada excedía un esquema de simple narcomenudeo.
Los procedimientos fueron autorizados por el juez Juan Manuel Culotta, con intervención de la Secretaría N° 11, a cargo de Leonardo Cano. El trabajo operativo estuvo a cargo de agentes de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón y de la Secretaría de Seguridad de Merlo.
Según la acusación, la droga llegaba a la casa de la mujer detenida, donde era acopiada antes de ser entregada a vendedores que operaban en esquinas del barrio. Los investigadores también señalaron que el movimiento de compradores era permanente y generaba disturbios frecuentes en la zona.
Durante los allanamientos, la Policía secuestró 1.000 dosis de cocaína, equivalentes a medio kilo, además de 10 kilos de marihuana fraccionada en trozos compactos, flores y plantas. También fueron incautados dinero en efectivo, teléfonos celulares y balanzas de precisión.
Además, los efectivos hallaron un arsenal compuesto por un revólver calibre 32 corto, una escopeta calibre 12/70, dos pistolas semiautomáticas calibre 22 largo y una carabina calibre 22, todas aptas para el uso y con municiones.
En los procedimientos también fue secuestrado un Volkswagen Fox negro que tenía pedido de secuestro por robo desde el mes pasado en San Antonio de Padua. Según la investigación, el vehículo era utilizado por la organización.
En el allanamiento a la vivienda de la principal acusada, los investigadores secuestraron además un teléfono celular que estaba encendido al momento del operativo. El aparato será peritado por especialistas de la Policía Federal Argentina para intentar reconstruir el funcionamiento interno de la banda y determinar la ruta de ingreso de la droga.

