Realizan tratamientos gratuitos en hospitales provinciales

Distintos hospitales están en condiciones de tratar a los chicos que padecen el mal denominado "labio leporino", el equipo de cirugía plástica del hospital Eva Perón de San Martín lleva a cabo operaciones cráneo-máxilo-faciales que cambian la vida de los afectados.
La provincia de Buenos aires ofrece tratamiento integral que cambia por completo la calidad de vida de los chicos que sufren del mal llamado “labio leporino”.

Diversos hospitales de la Provincia están en condiciones de tratar esta enfermedad que genera problemas para comer, respirar, hablar, e inclusive es motivo de discriminación para los chicos afectados, es tratada en diversos hospitales provinciales.

Las estadísticas dan cuenta que uno de cada 7 mil nacidos presenta alguna malformación de labio y paladar. El “labio leporino” es habitual en zonas del norte argentino con altos niveles de contaminación por agroquímicos, donde la estadística sube a 5 casos cada mil nacimientos.

El equipo de cirugía plástica del hospital Eva Perón de San Martín recorre el país llevando a cabo operaciones cráneo-máxilo-faciales que cambian sustancialmente la vida de los chicos afectados por este mal.

“El chico con estas malformaciones que no es tratado debidamente evita ir a la escuela, jugar con chicos de su edad y hacer una vida plena porque se burlan de íl, es algo muy evidente porque está en el rostro, por lo tanto es necesario abordarlo de forma interdisciplinaria desde el nacimiento”, explicó Híctor Lanza, cirujano del Eva Perón quien este mes efectuó 38 operaciones en hospitales del Chaco y ya puso en marcha operativos para efectuar intervenciones a pacientes de todo el Conurbano, Misiones, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Jujuy y Catamarca.

En cinco hospitales públicos de la Provincia, entre los que figuran el Eva Perón, el Victorio Tetamanti de Mar del Plata, el Penna de Bahía Blanca, el Ubaldo Carrea de Vicente López, y el Sor María Ludovica de La Plata, equipos interdisciplinarios integrados por odontólogos, fonoaudiólogos, psicólogos y cirujanos permiten abordar de un modo integral cada caso evitando que estas malformaciones se conviertan en un estigma en la vida de los niños afectados.

La fisura de labio alveolo palatina, no es otra cosa que una abertura del labio y el paladar del niño, una de las malformaciones congínitas más frecuentes, que no sólo implica un problema estítico sino que, además, acarrea una variada serie de problemas de salud entre los que figuran un mayor riesgo de sufrir otitis en forma tan frecuente que puede derivar en sordera.

“Al haber una abertura del labio y el paladar el chico reciín nacido no puede alimentarse, porque succiona y la leche va directamente de la boca a la nariz y de la nariz al esófago, de tal manera que se ahoga”, explica María Mazzuca, directora del hospital odontológico Ubaldo Carrea, donde por año se asisten unos 400 chicos que padecen de esta enfermedad.

Para evitar este trastorno, el rol de los odontólogos es, justamente, crear una suerte de placas de acrílico para cerrar el paladar y permitir que el chico tome leche y pueda comenzar su desarrollo.

Luego, el tratamiento pasará por ir adecuando esa placa al crecimiento del paladar con cambios cada 20 días, hasta llegar a los tres meses, tiempo en que se efectúa una operación que ayuda a unir los labios. “No obstante, nuestro trabajo no termina ahí”, explica Mazzuca, porque luego el niño debe continuar con la ortondoncia “que es cubierta en un cien por ciento por nuestro hospital”.

Posibles causas

Según los especialistas, las fisuras de labio y paladar responden a causas geníticas pero tambiín externas que influyen en el mal desarrollo del embrión.

La falta de ácido fólico durante el embarazo, que toda mujer en gestación debería tomar a partir del tercer mes, es uno de los motivos habituales que predisponen al desarrollo de esta afección.

“El cigarrillo materno durante el embarazo, el consumo de alcohol, el uso de algunas drogas anticonvulsivantes que influyen en el metabolismo celular y otros problemas como carencias nutricionales de la madre, son algunas de las causas de esta patología”, detalló Mazzucca.

Híctor Lanza, por su parte explicó que la operación consiste en unir el labio partido y reacomodar la nariz a los tres meses y luego, alrededor del año y medio de vida, se efectúa una segunda intervención más compleja que asegura el cierre del paladar.

El cirujano, que recorre todo el país con su equipo para efectuar estas operaciones, comentó que recibe el apoyo en insumos del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, mientras que el recurso humano lo aporta la Provincia de Buenos Aires.

“Poder ayudar a un niño a reconstruir su carita es ayudarlo a tener una vida nueva que le permite volver a ser chico con posibilidades de sociabilizarse y hacer una vida normal e integrada”, concluyó Lanza.

Capacitación y legislación

El hospital Ubaldo Carrea de Vicente López, se ocupa de la capacitación de profesionales de toda la provincia para el tratamiento adecuado de estas malformaciones.

Liliana Presotto, directora asociada de establecimiento señaló que lo que “estamos buscando es que en la Provincia exista una legislación que obligue a denunciar esta patología al nacer, ya que el empadronamiento facilitaría los datos que permiten conocer, en forma certera, la prevalencia e incidencia de esta enfermedad en la Provincia y evitar casos futuros”.

Fuente: zonanortediario.com.ar