El Gobierno Nacional oficializó este jueves la salida de Paul Starc de la conducción de la Unidad de Información Financiera (UIF), en medio de tensiones internas por la reciente ley de “inocencia fiscal” y mientras avanzan investigaciones sensibles sobre lavado de dinero. En su lugar asumirá el licenciado Ernesto Gaspari, un funcionario con trayectoria técnica en áreas estratégicas del Estado.
Según informó el Ministerio de Justicia, Starc presentó su renuncia por “razones personales”, aunque en distintos sectores del oficialismo reconocieron diferencias del ex titular de la UIF con la norma sancionada en diciembre, que elevó los montos para configurar delitos de evasión simple y agravada. En su visión, esa modificación complicaba la aplicación de controles antilavado y podía generar choques con los estándares del GAFI.
La salida se produjo luego de semanas de tensión. Versiones internas señalan que Starc resistía presiones para adecuar las resoluciones de la unidad a la nueva ley, por considerar que podrían contradecir la normativa vigente en materia de lavado de activos. Incluso desde el organismo describieron que “la ley de lavado choca con inocencia fiscal” y que avanzar sin sustento legal “exponía” al país ante los controles internacionales. Todo su equipo también presentó la renuncia.
Starc había asumido en 2025 en reemplazo de Ignacio Yacobucci y llegó al cargo con el respaldo del asesor Santiago Caputo. Durante su gestión, impulsó adecuaciones a estándares internacionales y mantuvo una agenda activa de cooperación exterior. Una de sus últimas actividades fue un viaje a Washington para intercambiar información con autoridades de Estados Unidos en el marco de la investigación por presunto lavado de dinero en la AFA. A pesar de su renuncia, seguirá en la administración pública: ocupará un lugar en el directorio del BICE y tendrá nuevas tareas de gestión y desarrollo financiero.
El elegido para reemplazarlo es Ernesto Gaspari, ex secretario de Coordinación y Planificación Exterior de la Cancillería y con experiencia en gestión pública, finanzas y administración. El Gobierno destacó que la nueva etapa buscará “consolidar una conducción técnica y profesional”, fortalecer los mecanismos de prevención y control, optimizar el uso de información financiera y profundizar la cooperación con organismos nacionales e internacionales.
La renuncia de Starc se suma a otros cambios recientes en el Gabinete y marca un nuevo reacomodamiento en áreas clave vinculadas al control del lavado de activos, en un contexto político atravesado por debates alrededor de la reforma fiscal y el alineamiento con estándares globales.

