“Cada centro clandestino será señalizado”, afirmó Guido Carlotto

El secretario de Derechos Humanos de Buenos Aires, Guido Carlotto, habló acerca de la política de señalización de centros clandestinos de detención que funcionaron durante la dictadura militar, y destacó que “la señalización tiene que ver con una política de memoria, verdad y justicia”.Carlotto destacó que “la política de violación de derechos humanos, secuestro, de genocidio de la dictadura la ha padecido hasta el último distrito de la provincia de Buenos Aires”.

– ¿Cómo se están desarrollando las políticas de señalización en los centros clandestinos de detención?

Muy bien, hemos realizado días pasados en Mar del Plata, la vigísima desde que se ha creado esta Secretaría. Es una de las políticas principales, la señalización tiene que ver con una política de memoria, verdad y justicia, se ha tomado la decisión que en cada centro clandestino de detención sea señalizado para que la gente, no solamente los que sufrieron directamente la represión, sepa quí es lo que pasó en ese lugar y se tenga conocimiento sobre eso. En algunos lugares estamos tratando de hacer espacios de memoria recreativos y otros lugares solamente podemos señalizarlos, porque sigue funcionando algunas dependencias de Policía o de Ejírcito.

– ¿Quí otros lugares tienen pendientes para la señalización?

Este año tenemos alrededor de 25 señalizaciones más, entre comisarias, destacamentos y lugares de civiles. A veces se complica porque tendríamos que estar señalando lugares como puede ser la fábrica Ford o como pueden ser empresas privadas donde funcionaron en colaboración con los civiles algunos centros de detención, y no es tan fácil. Pero en cada lugar pondremos una placa en la puerta o en la proximidad o lo demarcaremos de otra forma, ya sea con baldosas como hemos hechos en algunos lugares.

– En los lugares privados, ¿ha intervenido la Justicia?

Sí, articulamos con el ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y la Justicia, cuando no puede haber acuerdo de partes. Pero esto depende de cada lugar, es muy distinto, cada caso es muy especial. A veces demarcamos los lugares en las afuera, a veces se consciente con las personas que están a cargo del centro y desde ahí vamos viendo.

– ¿Estos centros clandestinos de detención se han concentrado en las grandes urbes o se encuentran en todo el territorio de la Provincia?

En todos lados, a veces en algunos pueblos no ha ocurrido que haya habido centros de detención clandestinos porque generalmente se usaban las cabeceras de las (policías) departamentales, pero prácticamente esto ha abarcado toda la provincia en su totalidad. Algunos lugares encontramos que tienen muy pocos casos de desaparecidos en comparación con lo que es la ciudad de La Plata, que tiene 5 mil desaparecidos o Bahía Blanca que tambiín que tienen una cantidad importante. La política de violación de derechos humanos, secuestro, de genocidio de la dictadura la ha padecido hasta el último distrito de la provincia de Buenos Aires.

– ¿Cómo es la articulación para la señalización, se trabaja con la Nación, con los municipios?

Sí, generalmente trabajamos los tres. En los lugares que están situados dentro de la provincia los impulsores principales somos nosotros pero acompañados por Nación y por los municipios, casi siempre es así. Algunos municipios no han participado de esto porque no acuerdan con esa política o tienen un gobierno de otras características y somos respetuosos de eso. Tambiín pedimos que lo sean con nosotros y que en aquellos lugares en donde existieron estos centros se demarquen.

– En esta idea de reconstrucción de la memoria, ¿cómo sirven las señalizaciones, especialmente para las generaciones más jóvenes?

Detrás de todo eso hay un cambio cultural que tiene que ver con cortar con la historia oficial y no solamente con la historia reciente sino que se está produciendo un fenómeno de revisionismo histórico de los últimos 200 años. En esto pasa lo mismo, se ha tratado de instaurar la teoría de los dos demonios, la obediencia debida y el punto final y ahora todo ese camino se está desandando. Cómo lo vamos a desandar, desde el punto de vista cultural. Estamos apuntando a las futuras generaciones porque es una forma de garantizar que no suceda nunca más. Los pueblos que olvidan sus pasado vuelve a cometer los mismos errores y una forma de evitar que el pueblo no vuelva a hacer en manos de estas mismas bestias es difundiíndolo.

– ¿En esto hay relación directa con la desafectación del destacamento de Arana?

Exactamente, estamos viendo como acomodamos el destacamento para no terminar haciendo una política que dañe a otra y cuando se desafecte eso, vamos a hacer un centro de memoria activo. Igual que con el Pozo de Banfield o con el ministerio de Infraestructura. Todas cosas que tienen que ver con la preservación de los lugares como sitios de memoria histórica y patrimonio de las políticas de derechos humanos.

Fuente: zonanortediario.com.ar